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Mezquitas de Estambul más populares

Estambul tiene una ubicación privilegiada, ya que se encuentra situada entre dos continentes. Su inmenso patrimonio es una muestra de los tres imperios de los que fue capital; el romano, el bizantino y el otomano, y por su grandeza pasó a formar parte del Patrimonio de la UNESCO en 1985. Viajar a Estambul es un recorrido en el tiempo, en el que no puede faltar la ruta por sus mezquitas, que a diferencia de en otros países, están abiertas al público.

Con Iberojet te llevamos por diferentes circuitos en esta mágica ciudad de las mil mezquitas. Una oportunidad única para adentrarse en la tradición islámica y conocer de cerca la grandiosidad de sus monumentos. ¡Te faltará tiempo para conocerlas todas!

Las mezquitas de Estambul que debes visitar

Una pregunta muy común cuando se aterriza en esta ciudad es la de cuántas mezquitas hay en Estambul, ya que, literalmente, están por todas partes. Se cree que hay una en cada calle, y en cifras, el número podría ascender a las 3.000. Por muy largo que fuera nuestro viaje, sería imposible disponer del suficiente tiempo y energía para visitarlas todas. Por eso, a continuación puedes encontrar las principales y más representativas mezquitas de Estambul. ¡Estas sí que no te las puedes perder!

Santa Sofía o Museo Hagia Sophia

Aunque en la actualidad se trata de un museo, Santa Sofía ha sido siempre un lugar de culto en la historia. Construida en la ahora parte antigua de la ciudad en el mandato de Justiniano, fue la mayor iglesia que el cristianismo ha albergado, para luego convertirse en la mezquita principal durante alrededor de 400 años. Una vez en su interior, podrás contemplar los diferentes estilos en sus vidrieras, mosaicos bizantinos, medallones o su impresionante cúpula.

Se la considera la mezquita principal, ya que las demás de la ciudad siguen su esquema arquitectónico, de ahí que guarden ciertos parecidos. Como curiosidad, su nombre no corresponde al de ninguna santa, sino que el griego Sophia significa sabiduría.

Pequeña Santa Sofía o Küçük Ayasofya

También bajo la orden de Justiniano, esta iglesia abrió sus puertas, por lo que por su estética, podía considerarse una representación a pequeña escala de la anterior. Pero no vale la pena visitarla por este motivo, sino porque será la única en la que puedas acceder a la galería superior y contemplar de cerca su estructura. Además, se encuentra muy cerca de la imprescindible Mezquita Azul de Estambul y puedes aprovechar el paseo para echar un vistazo a los talleres artesanales de la zona y los diferentes puestos. ¡Seguro que encontrarás algo interesante!

Mezquita Azul o Sultan Ahmet Camii

La Mezquita Azul no necesita carta de presentación, ya que es la más popular y la de mayor tamaño de todas las mezquitas de Estambul. Destaca la impresionante simetría de sus formas, sus seis minaretes, el patio central, las vidrieras y, por supuesto, los más de 20.000 azulejos de Iznik a los que debe su color azulado y que son responsables del nombre que recibe. Los encontrarás recubriendo la parte superior de la mezquita y su gran cúpula, con nada más y nada menos que 23 metros de diámetro. ¡Todo un espectáculo de color!

Solimán el Magnífico o Süleymaniye Camii

Ante un número tan elevado de mezquitas, es importante que no solo elijamos las más destacadas, sino también aquellas que nos ofrecen algo único frente a las demás. Y es esto lo que sucede en la mezquita de Solimán el Magnífico, que aunque no destaca como una de las más bellas, sí que puede presumir de una excelente panorámica en las colinas de Cuerno del Oro, a medio camino entre la parte moderna y la antigua de la ciudad.

Mezquita Nueva o Yeni Camii

La mezquita Nueva se encuentra en el barrio de Eminönu, a pocos metros del Bazar de las Especias y delante del Puente de Gálata. Esta ubicación privilegiada no se debe a que haya sido construida recientemente como su nombre parece indicar. ¡Más bien todo lo contrario! La construcción de inició en 1597, pero los problemas por estar cerca del mar fueron tantos, que hubo que esperar setenta años para verla acabada. ¡Pero sin duda ha valido el esfuerzo! Altas y majestuosas bóvedas que apuntan al cielo y una combinación perfecta de oro y mármol en su interior. ¡Que no falte en tu ruta!


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