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Un muro para separar...y después unir

Si hay un lugar en Europa que acoge tramos esenciales de la historia, ese es Berlín, una ciudad que ha sabido renacer, una y otra vez de sus cenizas. Para hoy en día ser exponente de la cultura urbana y de la historia más reciente.

En este sentido, uno de los acontecimientos más importantes que ha vivido no solo Alemania, también el mundo, es la creación y caída del muro de Berlín. O el muro de la vergüenza.

Una división de más de 150 kilómetros de largo y casi 30 años de existencia que cambiaría el panorama social, político e incluso emocional de una ciudad que supo reponerse a los estragos que causó el muro y la posterior liberación tras su caída.

En definitiva, el muro de Berlín es uno de los iconos más importantes de la ciudad, al que hoy puedes seguir el rastro a través de Checkpoint Charlie. Exposiciones y visitas guiadas que te harán sentir cómo era la ciudad en esos días.

Por ello, hoy en Iberojet te llevamos de recorrido por la vida de uno de los muros más significativos de la historia reciente... ¿Nos acompañas?

Un poco de historia

Comenzó a construirse tras la II Guerra Mundial, el 13 de agosto de 1989 y en plena Guerra Fría. Se finalizaría el 9 de noviembre. Un muro/paso fronterizo con un perímetro de más de 155 kilómetros que encerraría a sus ciudadanos en una cárcel a cielo abierto. Y los condenaría a vivir separados de sus vecinos, familiares y amigos durante 28 largos años.

Así, la ciudad quedó dividida entre Berlín Este (República Federal Alemana) y Berlín Oeste, la capital soviética de la RDA durante esos años.

Denominado como Muro de Protección Antifascista (Antifaschistischer Schutzwall) por el bloque soviético, se convirtió en el símbolo más conocido de la Guerra Fría y la división de Alemania.

Durante su existencia, el muro supuro una barrera infranqueable de división causando un drama social del que tratarían de escapar muchas personas. Se estima que 200 murieron en este intento y 3,5 de alemanes huyeron de la RDA hacia el bloque del este.

Finalmente, el muro caería un 9 de noviembre de 1989, cambiando el rumbo de la historia y uniendo a los ciudadanos.

Uno de los carteles más icónicos de esta caída reza: “Buena suerte y paz para una nueva Alemania – El Este saluda al Oeste”.

El muro en la actualidad

El muro ha desaparecido físicamente, aunque todavía se conservan muchos pedazos y numerosos lugares homenajean su historia. Puedes hacer un recorrido por los siguientes lugares:

East Side Gallery

Durante más de un kilómetro puedes observar las piezas de arte que se plasmaron en este resto del muro.

La paz y la libertad como centro de las obras de arte.

Postdamer Platz

En una de las plazas principales aún puedes ver un par de paredes originales.

Barrio de Prezlauer Berg

Un museo al aire libre explica a través de unos paneles la historia del muro, al mismo tiempo que unos alambres recuerdos por dónde quedaba dividido el barrio.

Topografía del terror

Una exposición gratuita para conocer las consecuencias y el terror del muro.

Uno de los pasos fronterizos más famosos de su época, hoy constituye un vestigio muy vivo, y uno de los puntos más turísticos de la ciudad.

Como verás, aunque el muro haya desaparecido, hoy en día se puede seguir su rastro y sentir su fantasma, para comprender uno de los acontecimientos más importantes de la historia reciente.

Visitar lugares para empaparse de una historia universal, que ahora formará parte de la tuya personal.

¿Te atreverás a descubrir Berlín?

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