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Lugares de la UNESCO

Tesoros franceses que hay que conservar

Francia cuenta con un total de 41 conjuntos históricos y naturales pertenecientes al Patrimonio de la Humanidad, lo que le hace destacar como uno de los países con más monumentos protegidos por la UNESCO. Pero no es necesario ser un bien material para ganar esta catalogación, cabe recordar por ejemplo a la gastronomía francesa que fue catalogada en el año 2010 por diversos factores, desde la práctica social a través de la cual se celebran grandes acontecimientos, a la selección cuidadosa de los platos o su recetario.

Y por destacar alguno de sus otros tantos bienes protegidos, iremos a las orillas del río Sena a su paso por París donde pueden verse algunos de los monumentos más bellos de la ciudad. Desde la Torre Eiffel a Notre-Dame, o desde la Concordia a los históricos puentes que las unen. Por curioso que parezca, ambas orillas están en la lista de patrimonio mundial de la UNESCO cuya inscripción sólo se refiere a las orillas y a los monumentos que se construyeron allí.

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La catedral de la capital: Notre Dame

También conocida como la catedral de Nuestra Señora es la sede de la archidiócesis de París y uno de los edificios más antiguos de cuantos se construyeron en estilo gótico en la capital de Francia. Está dedicada a la Virgen María y es de culto católico. Su gran valor yace en la aplicación de las nuevas técnicas arquitectónicas del siglo XIII y la armonía entre las esculturas y sus elementos decorativos. Se considera una joya del gótico. Dentro de esta edificación se encuentran además los restos mortales de Saint-Remi, arzobispo que instituyó la unción sagrada de los reyes de Francia.

De palacio de Versalles, a museo imprescindible

En sus inicios el Palacio de Versalles estaba muy lejos de ser la obra de arquitectura barroca en la que se ha convertido. El año 1623 ya tenía más de 800 hectáreas de terreno y 2300 estancias. Por aquel entonces los reyes de Francia residían en el palacio del Louvre (donde actualmente se ubica el museo) Fue Luis XIII quien llevó a la realeza a Versalles. Sin embargo, estuvo en obras durante los reinados de Luis XIV, Luis XV y Luis XVI. Se ampliaba y se perfeccionaba constantemente hasta llegar a albergar otros edificios que ya no se entienden sin la historia del palacio. Desde 1995 está abierto al público.

Teatro romano y arco de triunfo de Orange

Situados en el valle del Ródano, el Teatro romano y el Arco de Triunfo de Orange son unos de los lugares más emblemáticos del país. Fueron incluidos en la lista de Patrimonio de la Humanidad el año 1981. Con sus más de cien metros de fachada, el antiguo teatro de Orange, se considera uno de los mejores conservados de los grandes teatros romanos. Por su lado, el Arco de Triunfo de Orange, construido entre los años 10 y 25, después de Cristo es todavía hoy uno de los más bellos e interesantes de los que quedan en pie desde el reinado de Augusto. Está decorado con bajorrelieves que conmemoran la Pax Romana.

Palacio y parque de Fontainebleau

Se declaró en 1981. En la localidad de Fontainebleau, a unos 60 kilómetros al sudeste de país se ubica este fantástico palacio o chateau cuyos orígenes se remontan a los siglos XII. Al principio era un pabellón de caza y posteriormente fue residencia de la Realeza francesa hasta la época de Napoleón III. Este palacio trajo al país el manierismo italiano que puede verse en la decoración de interiores y también en el jardín. En jardinería supuso la introducción del parterre.

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