Circuitos y viajes Costa Rica

Descubre la pura vida de Costa Rica

Costa Rica tiene un sinfín de buenas razones para invitar al viajero a que la descubra. Su biodiversidad es la primera de ellas. A pesar de su pequeño tamaño geográfico, Costa Rica posee un gran porcentaje de variedad en fauna y flora mundial, definiéndola como el paraíso natural mejor conservado del globo terráqueo. Su diversidad paisajística es otra de las razones. Volcanes, playas, selvas, ciudades y pueblos preciosos, praderas de un verde exuberante son algunos de los escenarios que te podrás encontrar en este increíble destino. Y cómo no, su gente y su alegría de vivir es otra de las razones. Su amabilidad y hospitalidad harán de este país el destino perfecto para viajar.

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8 circuitos

Costa Rica

No hay país con mayor riqueza natural por kilómetro cuadrado que Costa Rica. Doce ecosistemas diferentes se fusionan en este pequeño país que lo tiene todo para que disfrutemos a lo grande moviéndonos entre impresionantes montañas y volcanes, fabulosos bosques y playas paradisiacas.

Posiblemente Costa Rica sea uno de los países con la naturaleza más rica y variada de todo el mundo. Pese a su pequeña extensión –apenas una décima parte de España- cuenta con doce ecosistemas diferentes, desde humedales costeros hasta pastos de monte bajo pasando por bosques nubosos en las montañas. Esto se debe a que Costa Rica concentra un gran número de microclimas aunque apenas mida 480 kilómetros de norte a sur y tenga un ancho máximo de 280 kilómetros. Y todo ello sin olvidar la fertilidad extrema de su suelo, producto en buena medida del hecho de que el país esté enclavado en una de las áreas más movidas del planeta bajo la sombra de volcanes y la amenaza de terremotos. Además, la ingente riqueza natural de Costa Rica ha contado con otro aliado no tan habitual: las administraciones. El Gobierno ha impulsado desde hace décadas una intensa política conservacionista, que se traduce en que el 30% del territorio del país está dentro de una reserva o parque nacional, lo que convierte a Costa Rica en la nación del mundo con más territorio protegido.

Volcán Arenal

El Volcán Arenal es uno de los grandes símbolos de Costa Rica. Después de permanecer dormido durante siglos, el 29 de julio de 1968 despertó de pronto y desde entonces se ha mantenido vivo, con una actividad variable pero constante. Su estampa es una de las postales más representativas del país porque, aunque de vez en cuando se tranquilice durante un tiempo, lo normal es que esté expulsando ceniza, gases y lava a diario. De hecho, una de las experiencias más increíbles de un viaje a Costa Rica es ver caer el líquido incandescente por la ladera del Volcán Arenal por la noche. A su alrededor, se extiende un rico parque nacional y la laguna más grande del país, la Laguna Arenal.

Parque Nacional Tortuguero

Como su nombre indica, el Parque Nacional Tortuguero está creado fundamentalmente para proteger el hábitat natural donde cada año, desde hace siglos, varias especies de tortugas marinas acuden a dejar sus huevos. Cuenta con 22 kilómetros de playas protegidas que permiten a las tortugas hembras hacer sus agujeros en la arena, dejar decenas de huevos y taparlos para protegerlos de los depredadores. La escena es un auténtico espectáculo, al igual que las pequeñas crías yendo a toda la velocidad que pueden hacia el mar después de haber salido del cascarón. Tortuguero es la zona más húmeda de Costa Rica, con lluvias anuales de más de 6000 mm en la zona norte del parque y sin una verdadera estación seca. Esto permite una enorme variedad de ecosistemas dentro de la reserva, lo que también le permite contar con una importante variedad de flora y fauna, más allá de las tortugas.

Monteverde

La región de Monteverde es, sin duda, el mejor exponente de la riqueza natural de Costa Rica, que ha permitido a este país convertirse en un referente mundial para el ecoturismo. El espectacular paisaje montañoso repleto de bosque nuboso a 1400 metros de altitud en el corazón de la cordilla de Tilarán es un auténtico vergel natural donde, además, el viajero podrá encontrar una larguísima lista de actividades que van desde las tirolinas, las caminatas, los paseos a caballo o la observación de todo tipo de animales, tanto en libertad como el ranario, el serpentario o el centro de mariposas. Los primeros colonos de esta zona fueron los cuáqueros, una escisión de la iglesia anglicana británica que tuvieron que huir a Estados Unidos y después a otros países. Llegaron a Costa Rica atraídos por la abolición del ejército y por la gran riqueza de la región de Monteverde, una zona ideal para criar a su ganado. Ellos precisamente fueron los grandes conservadores del bosque nuboso, lo que ha permitido mantener la enorme biodiversidad de la región.