Circuitos y viajes Estonia

La mejor selección de circuitos y viajes a Estonia

Descubre los mejores y más completos viajes organizados a Estonia, un sinfín de circuitos en los que podrás elegir sí descubrir la Estonia más rusa, más nórdica o más báltica. Una cultura con una mezcla increíble, tradiciones que se ven reflejadas en sus ciudades más modernas y una naturaleza desconocida. Enamórate de alguno de estos viajes que te presentamos aquí. Porque entre tú y Estonia solo está Iberojet.

CIRCUITOS
4 circuitos

Estonia: Aroma báltico con un paraíso de islas naturales

País desconocido por la mayoría de viajeros, Estonia, ubicado en el norte de Europa, reúne todos los atractivos necesarios para que disfrutes de un viaje inolvidable

La antigua República Báltica está repleta de interesantes museos, grandiosas mansiones, espectaculares castillos medievales, frondosos bosques, hermosas iglesias ortodoxas y asombrosos lagos helados que merece la pena descubrir sin prisas. Entre sus principales joyas destaca la medieval Tallin, capital de Estonia, agraciada con uno de los centros urbanos hanseáticos mejor conservados del mundo; Tatu, considerada la ciudad más antigua de las Repúblicas Bálticas; el Castillo de Sangaste, que se edificó inspirándose en el célebre Castillo de Windsor en Reino Unido; así como Taevakoja, uno de los sitios más famosos del sur del país, donde sus afloramientos de piedra caliza y su antiguo valle configuran una de las zonas más hermosas de la reserva paisagística del Río Ahja. Viaja a este hermoso país y disfruta de una amplia oferta de ocio y entretenimiento que cumplirá todas tus expectativas

Tallín

Este histórico puerto del Báltico se caracteriza por su arquitectura gótica y colorida, contrastando con un aroma nostálgico e histórico que convierte cada paseo por sus calles en una experiencia especial. La ciudad se divide en dos zonas claramente separadas, la parte alta, conocida como Toompea y la parte baja, Vanalinn, también llamada ciudad antigua o medieval.

Cada una de ellas consta de varias visitas importantes y calles casi mágicas, con ese encanto histórico presente sólo en algunas ciudades bálticas. En la parte alta, destacan por supuesto, el Castillo y la Catedral Rusa Alexander Nevski, además de las murallas y la Catedral de Nuestra Señora.
Los puntos de interés más importantes de la ciudad antigua son la Plaza del Ayuntamiento, escenario de los acontecimientos históricos más importantes del país, además de su mercado; la Iglesia de San Olaf y la calle Pikk Jalg, que cruza prácticamente toda la parte baja partiendo desde la muralla.

Tartu

Considerada por muchos como la cuna de la cultura nacional del país debido a sus siete universidades, esta pequeña localidad de poco más de 100.000 habitantes presenta hoy en día un aspecto elegante y distinguido, pese a lo dura que ha sido con ella la historia desde su nacimiento.
Ni el incendio del siglo XVII, ni los cuantiosos bombardeos a lo largo de la Segunda Guerra Mundial han conseguido arrebatar a la urbe ese aspecto señorial que la caracteriza.
Actualmente, Tartu es seguramente la localidad con más ambiente de todo el país, debido a la juventud de su población, que en gran parte se forma por estudiantes. De hecho, se trata de uno de los destinos favoritos entre los universitarios europeos para realizar un Erasmus hoy en día y la verdad es que viendo su oferta artística y cultural, unida a su espectacular vida nocturna, no es de extrañar.
Dentro de sus atracciones turísticas principales destacan por supuesto, sus ya nombrados numerosos museos, además de la Plaza del Ayuntamiento, la Colina de Toomenag, su vieja Catedral o el Puente del Ángel y el del Diablo.