Circuitos y viajes Flandes

La mejor selección de circuitos y viajes por Flandes

Déjate enamorar por una de las regiones más culturales y visitadas de Bélgica, la zona de Flandes. Descubre en profundidad, con la selección de circuitos a Flandes de Iberojet, la Bélgica flamenca, sus ciudades y su naturaleza. Un viaje por Flandes en el que recorrerán, la mágica Brujas, la bella Gante, la moderna Bélgica entre otros muchos lugares donde podrás admirar cultura y tradición. Vive una experiencia increíble con los viajes organizados a Flandes, en el norte de Bélgica.

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Flandes: Otra forma de entender Europa

Con el nombre de Flandes conocemos una región de Bélgica, concretamente la mitad septentrional del país, en la que se habla otro idioma, se gobierna de otro modo, y los viajes adquieren una dimensión especial. Una región con paisajes de ensueño, ciudades llenas de monumentos y de edificios ilustres, y pueblecitos encantadores por los que pasear sin mirar el reloj.

Flandes forma parte del Viejo Continente, del mismo modo que es una región perteneciente a la nación belga. Flandes es, sobre el papel, una zona más de la misma Europa de siempre… Sin embargo, al viajar allí y conocer a sus gentes, visitar sus ciudades y saborear su cocina y sus cervezas, algo en nuestro interior nos dice que no, que Flandes es diferente, que no se puede englobar dentro de ninguna categoría ni ponerle ninguna etiqueta. Que Flandes es única en su especie y nada ni nadie podrá jamás hacerla cambiar.
Bruselas constituye, en realidad, una región en sí misma, independiente de Flandes y de Valonia, su vecina del sur. Pero en la práctica se suele considerar parte integrante de Flandes, ya que se encuentra enclavada dentro de su territorio y comparte más características comunes con ella que con Valonia, excepto el idioma. La capital belga recibe a los visitantes con los brazos abiertos, y es una de las ciudades más modernas y cosmopolitas de Europa. Merece la pena pasear por su Grand Place -tanto de día como de noche- y contemplar sus bellos edificios de estilo gótico, sobre todo el ayuntamiento. El Manneken Pis y el Atomium son los dos símbolos más conocidos y representativos de la ciudad, y cualquier estancia en Bruselas debería contemplar una visita a cada uno de ellos.
Las moderadas dimensiones de Flandes -ocupa una superficie similar a la de la provincia de Córdoba- hacen que resulte delicioso viajar por ella en coche o en tren, de modo que se puedan visitar varias ciudades en una misma escapada. Viajar a Flandes y no acercarse a conocer las ciudades de Brujas y Gante es como aterrizar y no bajarse del avión. Sus preciosos edificios, en los que predomina el estilo gótico flamenco, su animado ambiente urbano, sus cafés y terrazas, sus cervecerías y la amabilidad de sus habitantes las han convertido en dos de los destinos más visitados de Europa. También merece la pena ir a conocer Amberes, la capital mundial del diamante; Lovaina, una ciudad en la que dio clases Erasmo de Rotterdam y en la que el arte flamenco impregna las calles, o Malinas, una pequeña población llena de encanto y de pintorescos cafés en los que sentarse a tomar algo.
Flandes vive ajena a los quebraderos de cabeza de la vieja Europa, al mundanal ruido y a las prisas y las exigencias de otras regiones del continente. Flandes es bonita, es divertida y está justo ahí, a nuestro lado, esperando a que vayamos a conocerla.