Viajes Laos

Explora el país de los mil elefantes

Sin litoral y ubicado en un lugar estratégico rodeado de grandes imperios, se encuentra el encantador país de Laos, también conocido como la perla de Oriente. Un vergel de arrozales, masa forestal y selva tropical es lo que cubre casi al completo el territorio de este maravilloso país. La tradición de los antiguos laosianos persiste en cada pueblo, en cada calle, incluso en cada ciudad que ha visto desarrollarse de manera vertiginosa en los últimos 50 años pero que aún mantiene sus raíces asiáticas. Su gastronomía deliciosa, su gente amable y siempre dispuesta y sus paisajes con una autenticidad sin precedentes es lo que Laos ofrece a todo aquel que lo visita.

CIRCUITOS
4 circuitos
Laos: Laos y Vietnam Laos: Laos y Vietnam

Laos, 12 días

Visitando: Luang Prabang - Hanoi - Bahía de Halong - Hoi An - Hue - Ho Chi Minh

Atrévete a vivir una aventura increíble en este viaje de 12 días al desconocido Laos y el bello Vietnam. Admira la puesta de sol en la colina Phou Si, haz tai chi en la bahía de Ha Long y pasea por la monumental Hoi An.

Laos: Gran Tour de Indochina Laos: Gran Tour de Indochina

Laos, 14 días

Visitando: Luang Prabang - Hanói - Bahía de Halong - Hoi An - Hue - Ho Chi Minh - Siem Reap

Un viaje de 14 días en el que podrás conocer el sudeste asiático. Surca las aguas del Mekong para conocer las cuevas sagradas de Buda , prueba el café vietnamita en Hanói y adéntrate en la jungla camboyana para descubrir templos.

Vientiane

La capital de Laos es una pequeña ciudad de unos 230.000 habitantes situada frente a la frontera con Tailandia. De hecho, en esta localidad hay un Puente de la Amistad que une ambos países. Aunque se trata de un país menos desarrollado que sus vecinos, y de hecho Vientiane es la capital más pequeña del Sudeste Asiático, en los últimos años ha recibido más inversiones extranjeras, que están haciendo que tome impulso rápidamente, aspecto que se deja ver en las calles del motor económico laosiano. En todo caso, se trata de una ciudad tranquila en la que disfrutar de la amabilidad y la calma que caracterizan a los laosianos.

Entre los lugares de visita casi obligada en Vientiane destaca la estupa dorada de Pha That Luang, auténtico orgullo de Laos, que data de 1566 y cuyos 45 metros de alto se encuentran totalmente cubiertos de oro así como rodeados de otras 30 pequeñas estupas, también doradas. Lo que se ve actualmente no es el original, ya que este recinto era el objetivo favorito de todos los invasores de la localidad, por lo que fue reconstruido varias veces, la última al término de la II Guerra Mundial. Otros monumentos de especial relevancia son el palacio de estilo tailandés Wat That Luang Neua; la Puerta de la Victoria, llamada Patuxai; el templo Haw Pha Kaeo, que es el más antiguo del país construido en 1565, o el mercado nocturno de la ciudad, donde mezclarse con los lugareños.

Luang Prabang

Es probablemente la localidad más bonita de Laos. No en vano fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1995. Es una ciudad pequeña con cerca de 80.000 habitantes pero llena de maravillosos templos, por lo que se le llama ‘la ciudad de los mil templos’. Los más destacados e imprescindibles son el Wat Visoun y el Wat Xieng Thong. Pero hay mucho más que ver, como las Cuevas Sagradas de Buda para las que hay que tomar una barca, o los dos puentes de bambú sobre el río Nam Khan, que cada año se construyen de nuevo tras ser arrastrados por la crecida de las aguas.

En Luang Prabang merece la pena disfrutar de su mercadillo nocturno, que se coloca en las calles del centro para ofrecer a locales y visitantes artesanías de todo tipo y multitud de delicias gastronómicas. En línea con el carácter tranquilo de los laosianos, tanto aquí como en otros mercados los vendedores no insisten demasiado a la hora de regatear, por lo que la experiencia es aún más cómoda que en otros países.

Savannakhet

La tercera ciudad en importancia de Laos fue fundada en 1896, en plena época del colonialismo francés. Su nombre hace referencia directa a su riqueza en historia y a la gran fertilidad de sus tierras, ya que podría traducirse como ‘territorio de oro’. Cuenta con un aeropuerto internacional, si bien las conexiones son únicamente con sus países vecinos, con los que está bien conectado por carretera, especialmente con Tailandia, a la que le une un puente llamado ‘de la amistad’.

Se trata de un destino poco frecuentado por el turismo, ya que no tiene monumentos o parajes de gran belleza como sí ocurre en otros puntos del país. Pero eso es precisamente lo que le hace atractivo a algunos viajeros, que en esta ciudad es más fácil mezclarse con la población local y contemplar su día a día más real y cotidiano. Moverse por esta ciudad es fácil dado su tamaño reducido y se puede hacer tanto caminando como en bicicleta o tuc-tuc ya que no hay servicio de autobuses urbanos o de taxis. Entre los lugares a ver en esta ciudad destacan varios templos, como Wat Xaiyaphoum, budista y el más antiguo de la localidad ya que data del siglo XVI; sus edificios coloniales, especialmente en la plaza Talat Yen; la Iglesia de Santa Teresa, única iglesia católica de esta localidad; el pequeño mercado nocturno de la localidad, donde se ofrece comida y bebida, y el Museo de los Dinosaurios, ya que junto a esta localidad se han encontrado diversos fósiles de varias especies de dinosaurios.