Circuitos y viajes Marruecos

La mejor selección de circuitos y viajes a Marruecos

Viaja a Marruecos con estos circuitos que te mostramos a continuación y disfruta del magreb más fascinante de África. Conoce de la manera más cómoda y completa este país que enamora a todo aquel que lo visita. Pasearás por el zoco en Marrakech, disfrutarás del Sáhara en Merzouga, admirarás la multiculturalidad de Fez y mucho más.

CIRCUITOS
4 circuitos
Completo
Marruecos: Reyes Magos Marruecos Fin de año Marruecos: Reyes Magos Marruecos Fin de año

Marruecos, 6 días

Visitando: Ouarzazate, Boumalne Dades, Boutaghrar, Amskar, Erfoud, Rissani, Erg Chebbi

Marruecos da la bienvenida a toda la familia en este circuito. Os adentraréis en Kasbah de Ait Ben Haddou, recorreréis el desierto en dromedario y conoceréis a los Reyes Magos.

Completo
Marruecos: Reyes Magos Marruecos Navidad Marruecos: Reyes Magos Marruecos Navidad

Marruecos, 6 días

Visitando: Errachidia, Erfoud, Rissani, Erg Chebbi, Gargantas de Todra, Boumalne Dades, Garganta Dades, Ouzarzazate

Adéntrate en lo más auténtico de África en este circuito por Marruecos. Recorreréis las dunas subidos a un dromedario, os sentiréis en el Rally de Merzouga subido a un 4x4 y degusteréis la comida más tradicional en Erfoud.

Completo
Marruecos: Busca Reyes Magos Puente de Diciembre Marruecos: Busca Reyes Magos Puente de Diciembre

Marruecos, 5 días

Visitando: Errachidia, Erfoud, Rissani, Erg Chebbi

En este circuito exploraréis Marruecos y conoceréis a los Reyes Magos en persona. Montaréis en un 4x4 para recorrer las dunas del Sáhara, dormiréis en una jaima bajo las estrellas y los más pequeño les darán la carta a los Reyes Magos.

Completo
Marruecos: Marrakech y Desierto - Puente de Diciembre Marruecos: Marrakech y Desierto - Puente de Diciembre

Marruecos, 5 días

Visitando: Marrakech, Tifeltoute, Zagora, dunas de Erg Lihoudi y Ouarzazate

Descubre Marrakech y el desierto de Zagora en este circuito de 4 días. Atraviesa en 4x4 el Atlas, conoce el pueblo bereber y pasea en dromedario por las dunas de Erg Lihoudi.

Marruecos: Descubriendo las mil y una noches en el desierto

Del Atlántico al Mediterráneo se extiende un bello país con una cultura única y una historia milenaria. Donde adentrarte en sus ciudades y pueblecitos es como dar el salto al cuento de Aladín. Y pasear por sus desiertos es viajar hasta Marte. Bienvenidos a Marruecos, un país que lo tiene todo.

En la región del Magreb se encuentra Marruecos un país con más de 35 millones de habitantes en unos 446.000 kilómetros cuadrados el cual se ha convertido en uno de los destinos más demandados por su exotismo, su variedad paisajística y, cómo no, por su cultura, rica e interesante. Y es que Marruecos tiene de todo. Desde playas salvajes e infinitas a ciudades bulliciosas y modernas, pasando por el maravilloso Sáhara y el imponente Atlas, repleto de saltos, no apto para los que sufren vértigo. Este país, a pesar de su pequeño tamaño, posee lugares únicos en el mundo para sorprender al visitante. En sus ciudades, las calles estrechas, los jardines repletos de flores, las casas de adobe y los mercadillos callejeros es lo que predomina. El bullicio y el ir y venir de la gente y de los comerciantes es continuo. Mientras que en los pueblos más rurales, la tranquilidad reina. La naturaleza es la otra cara de Marruecos: oasis, desiertos, altas montañas y la costa son una pequeña muestra de la gran variedad de este país.

Marrakech

Uno de los destinos estrella dentro de este país es Marrakech, una ciudad imperial con un pasado glorioso. Esta ciudad es el comienzo de muchos viajes por el país magrebí, una magnífica puerta de entrada a este destino ya que es una ciudad con múltiples monumentos que visitar y un encanto muy especial. Como otras ciudades imperiales marroquíes, la ciudad está dividida en dos zonas la Medina y la parte nueva, y cada una posee lugares asombrosos. La gran medina, tal vez sea la zona más visitada, ya que conserva la distribución en las calles de hace siglos. Callejuelas estrechas, palacetes, mezquitas hasta llegar a su famosa plaza Jemaa el Fna, un lugar tranquilo de día, y bullicioso de noche. Además de su plaza -una de las más importantes del país-, Marruecos posee lugares asombrosos Patrimonio de la Humanidad. Alguno de los mejores ejemplos son la Mezquita Kutubia o Palacio de la bahía. Este último se construyó en el siglo XIX, con un propósito pretencioso: ser el más grande de todos los palacios. Hoy no es el más grande, pero sí uno de los más bellos ya que además de sus instalaciones repletas de fuentes y azulejos de colores, el palacio contiene uno de los mejores jardines de la ciudad con más de 8.000 metros cuadrados.

Fez

La capital cultural de Marruecos te da la bienvenida. Fez es otro de los destinos más en boga de este país, y razones no le faltan. Su Medina amurallada conocida como Fes El Bali, sus maravillosos zocos siempre animados, su amalgama de culturas y religiones, entre otras muchas. Y es que Fez es un destino ideal para conocer la esencia marroquí. Sus monumentos que visitar y belleza que captar son infinitos. Una de las mayores atracciones de la ciudad es la famosa Medina, una de las zonas peatonales más extensas del mundo. Su estrechas calles, repletas de monumentos ancestrales han hecho que esta parte de la ciudad sea catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Una medalla merecida porque entre sus callejuelas no hay ni un solo vehículo de motor, y las mercancías se transportan con burros y carruajes, solo se hace una excepción con las motos, que sí que se les permite entrar en Fez el Bali. Además, de pasear por sus calles se puede conocer la mezquita Karaouine, la famoso muralla y sus puertas, entre otros lugares. No hay que dejar de mencionar la Curtiduría Chouwara, un lugar muy visitado por su interés turístico.

Erfoud

Considerada la puerta de entrada al enorme desierto del Sáhara, este pequeño poblado está situado en un oasis. Este destino, además de poseer su propio encanto sobre todo es famoso por situarse en el Sáhara y ofrecer todo tipo de experiencias en este desierto. Y es que el Sáhara da mucho de sí. Un atardecer o amanecer entre dunas, hace que el visitante se enamore y no quiera abandonar la región. Erfoud ha sido escenario de numerosas películas, por poseer un paisaje marciano. Y es que aquí la naturaleza es salvaje como de otro planeta. Una de las actividades más demandadas es recorrer las dunas en 4x4 o en camello, para pasar la noche en pleno desierto durmiendo en una haima, una experiencia única. Las noches aquí son extraordinarias, claras, donde las estrellas se ven a la perfección y la magia recorre el lugar.