Viajes Tailandia

Vive una experiencia única en Tailandia

De norte a sur y de este a oeste, Tailandia es pura experiencia. Desde las zonas más salvajes y poco exploradas, a las ciudades más bulliciosas y cosmopolitas, pasando por las playas más paradisíacas del sureste asiático, el país es toda una vivencia maravillosa y amable, unas vacaciones perfectas y muy completas en las que el visitante podrá desde empaparse de su cultura a desconectar en sus múltiples parajes tropicales. Además de ofrecer un paisaje sin igual, Tailandia ha sabido conquistar a todo visitante con una gastronomía deliciosa conocida mundialmente. Déjate hechizar por un país único.

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Tailandia: Un país de contrastes

Si hubiera que reducir todo lo que es Tailandia a la mínima expresión, y definir este gran país valiéndose de una sola palabra, sería contraste. Contraste entre las ruidosas y abarrotadas calles de Bangkok y las tranquilas y encantadoras áreas rurales que se encuentran a solo unos pocos kilómetros de la capital.

Contraste entre el exotismo, la naturaleza y el fervor religioso de las poblaciones del norte y las playas de ensueño y el ambiente divertido y cosmopolita de las islas del sur. Contraste entre los sobrecogedores templos en ruinas de los parques arqueológicos de Sukhotai y Ayutthaya y los edificios modernos y la frenética actividad comercial de Phuket y Bangkok. Contrastes que van marcando el camino y que se van, poco a poco, convirtiendo en las fotos que guardaremos para siempre en nuestro álbum mental de Tailandia.

Bangkok

Pocas ciudades en el mundo pueden presumir de la riqueza cultural, del patrimonio histórico y del animado ambiente de sus calles como la gran capital de Tailandia. Más de ocho millones de almas recorren esta urbe sin igual cada día, desde que sale el sol hasta mucho después de ponerse. En ninguna visita a Bangkok puede faltar el Palacio Real, uno de los símbolos de la ciudad y posiblemente el más popular y visitado de sus enclaves. Construido a finales del Siglo XVIII, fue la residencia de los monarcas del país durante 150 años, aunque hoy en día solo se usa como escenario de los más solemnes actos y para alojar a los mandatarios extranjeros en visita oficial. Dentro de sus muros se encuentra el Wat Phra Kaew, el templo más importante de Tailandia, que alberga el famoso Buda Esmeralda. Otros santuarios budistas imperdibles en la capital son Wat Pho y Wat Traimit. En el interior del primero está el Buda Reclinado que, con sus 46 metros de largo y 15 de alto es la imagen de Buda más grande del país. Por su parte, el templo Wat Traimit alberga un Buda de oro macizo que pesa cinco toneladas y media.
No se puede hablar de Bangkok su hacer referencia a las compras: esta ciudad es una de las mecas mundiales del shopping, y el enorme número de centros comerciales que se encuentran repartidos por el centro y las afueras dan buena fe de ello. CentralWorld, Siam Paragon, Pantip Plaza, Terminal 21, Platinum Fashion Mall y MBK son algunos de los más recomendables. Los mercados callejeros, tanto sobre tierra firme como dispuestos a lo largo de barcas en el río son otra opción para ir de compras por Bangkok. Merecen una mención especial el mercadillo de Chatuchak, que se celebra los fines de semana, y el mercado flotante de Damnoen Saduak, a las afueras de la ciudad.
Para terminar, existen algunos lugares en Bangkok que tienen menos fama que sus templos, palacios y tiendas, pero que igualmente cuentan con un gran interés: el Barrio Chino, siempre animado y bullicioso; la calle Khao San Road, fiel reflejo de la auténtica vida al estilo thai; las pintorescas y llenas de historia “casas de la seda”, antaño residencia de Jim Thompson, y el Parque Lumphini, un remanso de paz en medio del ajetreo de la ciudad.

Chaing Mai

Considerada la capital del norte de Tailandia, esta ciudad y el entorno que la rodea están repletos de lugares interesantes, de cosas que ver y que hacer, y de experiencias que vivir. No es una gran urbe como Bangkok, de hecho su área metropolitana tiene solo 150.000 habitantes, pero cuenta con varios templos budistas muy importantes, como el de Wat Phrathat Doi Suthep, o los de Wat Chiang Man, Chedi Luang o Wat Phra Singh.
En las inmediaciones de Chiang Mai está el Parque Nacional Doi Inthanon, en el que se levanta la montaña más alta de Tailandia, y donde se pueden visitar unas preciosas cascadas. La ubicación de esta provincia, al norte del país, la convierte en el punto de partida ideal para visitar enclaves como el Triángulo de Oro, el punto exacto donde se juntan las fronteras de Laos, Myanmar y Tailandia, la granja de orquídeas Sai Nam Phung, o el poblado donde habitan las inolvidables “mujeres jirafa”. También en los alrededores de Chiang Mai es posible vivir una serie de experiencias realmente memorables, con el exotismo de la región como protagonista: dar un paseo a lomos de un elefante en los campamentos de Mae Sa o Mae Tang, acariciar el lomo de un tigre en el Tiger Kingdom, o ver de cerca cómo viven las tribus de las colinas.

Chiang Rai

También situada en el norte del país, aunque bastante más pequeña que Chiang Mai, esta ciudad cuenta con un gran número de puntos de interés turístico, al mismo tiempo que los atractivos que presenta la provincia que la rodea destacan igualmente por su cantidad y su calidad. Sin embargo, unos enclaves y otros se diferencian en algo esencial: los de la ciudad son de carácter eminentemente cultural y religioso, mientras que en los de la provincia de Chiang Rai priman la naturaleza y el componente humano.
Dentro del área urbana de Chiang Rai podemos encontrar edificios muy interesantes, como el templo Wat Phra Kaew, el santuario más sagrado para los budistas de la zona, o el Wat Rongkun, denominado también Templo Blanco debido al gran número de pequeños cristales que lo recubren y lo hacen brillar. El Wat Rong Suea Ten, por su parte, es conocido como el Templo Azul, ya que es este el color que predomina en su diseño con reminiscencias barrocas. Otro edificio que merece la pena visitar en Chiang Rai, y que curiosamente también tiene un nombre basado en el color, es la Casa Negra, una obra del arquitecto Thawan Duchanee que no deja indiferente a nadie.
En lo que respecta a los alrededores de Chiang Rai, no podemos pasar por alto el Triángulo de Oro, el lugar donde confluyen las fronteras de tres países: Tailandia, Myanmar y Laos. Se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad, y desde él se puede disfrutar de unas espléndidas vistas de las tierras de estas tres naciones, así como de parte del recorrido del río Mekong. La aldea de las “mujeres jirafa”, los campamentos de elefantes típicos del norte del país, o los poblados donde habitan las tribus locales a orillas del río Kok son algunas de las maravillas que también ofrece al viajero la provincia de Chiang Rai.