Viaje a Francia: Circuito París, Castillos del Loira y Normandía

Duración 9 día/s, 8 noche/s
Desde 1.184 €
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Circuito: París, Castillos del Loira y Normandía
DURACIÓN: 9 día/s, 8 noche/s
Desde 1.184 €
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La opinión de nuestro guía

Pablo Felipe Gómez
Sin lugar a dudas, nadie debería dejar de escapar la oportunidad de hacer un viaje organizado al menos una vez en la vida. Fascinante, asombroso, especial y mágico son algunos de los adjetivos que puedo emplear para describir el circuito de Castillos del Loira, Normandía y París. Este circuito de 9 días no sólo invita a descubrir la romántica y elegante ciudad de París, sino que además ofrece la experiencia de visitar los castillos más majestuosos e imponentes de la región del Valle del Loira, así como las famosas e históricas playas de Normandía. Y por si fuera poco, en este circuito también se visitan algunos puntos de la Bretaña francesa, tierra de leyendas y cuentos.
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Pablo Felipe Gómez Guía especializado en Circuitos por Europa Occidental
Un recorrido mágico que nunca olvidarás

La Ciudad de la Luz, la gran París, constituirá la primera página de un maravilloso libro en el que tú serás, al mismo tiempo, el autor y el personaje principal. Después, recorrerás los mágicos castillos que se encuentran a orillas del río Loira, e irás a conocer la bella región de Normandía, visitando, entre otros lugares, las playas en las que se produjo el Desembarco. ¡Que disfrutes!

Itinerario

Día 1: España – París. Punto de partida para un viaje por la Francia medieval

RÉGIMEN Alojamiento.
Transporte Vuelo
ALOJAMIENTO Hotel

De la exquisitez parisina a la rotundidad normanda, pasando por el romanticismo de los castillos del Loira. Son las distintas etapas de un viaje que arrancamos hoy en la Ciudad de la Luz.

Nos presentaremos en el aeropuerto con al menos dos horas de antelación, después embarcaremos en el avión y volaremos a París. Nada más aterrizar, nos darán la bienvenida y nos trasladarán a nuestro hotel para instalarnos. A partir de ese momento, dispondremos de tiempo libre hasta el final del día, para poder empezar a recorrer las calles de la capital francesa y enamorarnos de su encanto.

Por la noche, existe la posibilidad de contratar una actividad opcional que consiste en un tour nocturno para conocer París iluminado. Después podremos descansar en nuestro hotel.

Día 2: París. Un paseo por la luz de la elegancia y la cultura

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de París
ALOJAMIENTO Hotel

Hoy toca cargar pilas en el desayuno, porque la jornada que nos aguarda es intensa. Dedicaremos la primera parte del día a realizar una visita panorámica que nos permitirá descubrir algunos de los más bellos enclaves de París.

Empezaremos por la Plaza de la Concordia, con su elegante obelisco egipcio gobernando las vistas privilegiadas de los Jardines de las Tullerías, y seguiremos por la Plaza de la Ópera, con la Ópera Garnier como gran referente y cruce de caminos de algunos de los bulevares y avenidas más concurridos de la capital francesa.

Desde casi cualquier punto vamos a buscar la silueta férrea de la Torre Eiffel, pero en nuestra visita saldrá a nuestro encuentro otro de los símbolos no solo de París, sino de toda Francia: el Arco del Triunfo. Napoleón mandó construirlo para conmemorar las victorias de su ejército y allí podremos ver una llama siempre encendida: es la Tumba del Soldado Desconocido, que rinde honores a los franceses que murieron en la I Guerra Mundial y que no pudieron ser identificados.

Los Campos Elíseos, los Inválidos, los Bulevares o el Puente de Alejandro III son otros de los lugares emblemáticos que conoceremos a lo largo de nuestra visita panorámica.

Por la tarde, tendremos tiempo libre para seguir recorriendo los enclaves más destacados de París, y quien lo desee podrá contratar una actividad opcional que consiste en una visita al Museo del Louvre. Da igual si somos aficionados al arte o no, lo cierto es que este museo tiene la capacidad de impactar a cualquier visitante, independientemente de sus gustos, sus preferencias o sus conocimientos.

Durante la visita opcional, tendremos la oportunidad de admirar obras maestras como ‘La Gioconda’, de Da Vinci; ‘La Libertad guiando al pueblo’, de Delacroix; la Venus de Milo o la Victoria de Samotracia.

Por la noche, se nos ofrecerá la posibilidad de contratar una nueva actividad opcional, que en este caso consiste en asistir al cabaret Le Lido, sin duda uno de los más populares y emblemáticos de la capital francesa. Finalmente, tras un ajetreado e inolvidable día, volveremos a nuestro hotel para pasar la noche.

Día 3: París. Entre Versalles y el Sena

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Podríamos estar años en París y no llegar a cansarnos nunca de recorrer sus calles. Sin embargo, uno de los mayores atractivos de una visita como la nuestra es la posibilidad de conocer, a pocos kilómetros de allí, un verdadero tesoro artístico: Versalles. Después de desayunar en el hotel, podremos elegir entre disfrutar de un día entero de tiempo libre para seguir paseando por París y enamorándonos de sus rincones, o realizar una excursión opcional a este precioso palacio.

El Palacio de Versalles es una de las grandes joyas de la arquitectura europea de todos los tiempos. La UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad por su arquitectura (que fue modelo para la construcción de otros palacios, como el Palacio Real de Madrid) y por sus jardines, pero para Francia es mucho más que todo eso: ha sido el escenario de momentos clave de su historia y de la de toda Europa, como la firma de la paz tras la I Guerra Mundial, que tuvo lugar en la evocadora Galería de los Espejos.

El Palacio de Versalles comenzó siendo un pabellón de caza, pero Luis XIV lo amplió y transformó para instalar allí la Corte y el gobierno en 1682. Mención especial merecen sus jardines, una obra de arte vegetal que tardó cuarenta años en hacerse realidad y que, pasados los siglos, sigue siendo referencia inalterable en todo el mundo.

Por la tarde podremos seguir disfrutando de nuestro día libre, o bien contratar una nueva actividad opcional. En este caso se trata de un recorrido por París que nos permitirá conocer algunos de los lugares más monumentales de la ciudad, además de un bonito paseo en barco por el Sena en el que dejaremos a nuestro paso algunos de los lugares más emblemáticos de la capital francesa. Después de una jornada llena de emociones y de experiencias inolvidables, podremos regresar a nuestro hotel para descansar y repasar las impresionantes imágenes que llevamos atesoradas en estos tres primeros días de ruta.

Día 4: París - Chambord - Amboise - Chenonceau – Tours. Una jornada romántica conociendo los Castillos del Loira

RÉGIMEN Desayuno. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Bodega de Vino con degustación
ALOJAMIENTO Hotel

El paisaje cambia por completo en este cuarto día de viaje. De la elegancia de París pasamos a la monumentalidad de los Castillos del Loira. Después del desayuno partiremos hacia el castillo más famoso de la región, el de Chambord.

Vamos a conocerlo a nuestro ritmo, en tiempo libre, para empaparnos del espíritu de disfrute del rey Francisco I, que ordenó construirlo en el siglo XVI y dejó en él su impronta de poder y riqueza. Impresiona la muralla de dos metros y medio de alto que lo rodea, extendiéndose a lo largo de 32 kilómetros para que no se escapasen los animales, ya que en realidad Chambord se concibió como un pabellón de caza del rey.

El vino es otra de las señas de identidad de la cultura francesa, y hoy vamos a comprobarlo de primera mano. Tras nuestro paso por Chambord, nos dirigiremos a Amboise, donde visitaremos una bodega típica para degustar algunos de sus caldos. Tendremos tiempo libre para pasear por esta ciudad, considerada la Perla de La Touraine, donde pasó sus últimos días Leonardo Da Vinci.

Después continuaremos nuestra ruta hacia Chenonceau. Allí se encuentra el impresionante Castillo de las Damas, con su característica galería cruzando sobre el río Cher y, en su interior, la riqueza de sus colecciones, con mobiliario renacentista y un valioso conjunto de tapices. El castillo se llama así como homenaje a todas las damas que lo habitaron, que fueron dejando detalles de su personalidad en él. Nosotros tendremos la oportunidad de conocerlo tanto por dentro como por fuera.

La siguiente etapa de nuestro periplo diario transcurrirá en Tours, la ciudad en la que pasaremos la noche. Antes de cenar en el hotel y retirarnos a descansar, podremos disponer de unas horas de tiempo libre para conocer el pintoresco centro de la ciudad. Estamos en una localidad de callejuelas medievales y casas con entramado de madera, que invitan a retratar cada rincón. Algunos de los lugares que destacan en el mapa son la Plaza Plumereau, la Basílica de San Martín (una de las más impresionantes de su época) y la Torre de Carlomagno, resto de la antigua colegiata sobre la que se construyó el actual edificio.

Día 5: Tours – Villandry – Angers – Vannes. Fascinados por la arquitectura vegetal

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Alcanzamos el punto medio de nuestro viaje con una jornada que llenará de belleza nuestra memoria. Desayunaremos y rápidamente nos pondremos en camino a Villandry, una localidad a pocos kilómetros de Tours, famosa por los jardines renacentistas de su castillo. ‘Magia’ es la palabra que mejor define el Jardin d’Ornement, que cuenta con tres partes: el ‘Jardín de Amor’, que representa los distintos tipos de amor humano; el ‘Jardín de Simples’, con plantas aromáticas medicinales; y el ‘Jardín de Música’, con bojs, tejos y flores que se componen como si fueran bordados.

Tras visitar los jardines de Villandry, nuestra siguiente parada será en Angers, antigua capital de Anjou. Es una ciudad bellísima, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Levantada a orillas del río Maine, ofrece un auténtico tesoro en forma de patrimonio arquitectónico, con lugares de excepción como el castillo del siglo XIII, flanqueado por diecisiete torres; la catedral gótica angevina de Saint-Maurice o la Casa de Adam, una mansión imponente con entramado de madera y en cuya fachada podemos encontrar esculturas de distintos personajes talladas en madera. Podremos pasear por todos estos rincones en unas horas de tiempo libre después del almuerzo.

Terminaremos el día en Vannes, donde también disfrutaremos a nuestro ritmo del centro histórico. Sus orígenes se remontan a la época romana, aunque creció en la Edad Media y después adquirió esplendor con la construcción de sus palacios del siglo XVII. Lo más característico son sus casas de entramado de madera: hay hasta 171 en el casco histórico y pueden visitarse en un pequeño tren. Pero también son interesantes sus murallas medievales, serpenteadas por un camino lleno de jardines, o el puerto y la catedral de San Pedro.

En Vannes nos alojaremos hoy para disfrutar de una deliciosa cena y después dormir en nuestro hotel.

Día 6: Vannes – Carnac – Concarneau – Quimper. Un paseo por la historia

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Este sexto día será para nosotros como una auténtica máquina del tiempo, que arranca nada menos que hace 6.000 años. Para semejante aventura hace falta cargar pilas, así que lo mejor será desayunar bien en el hotel antes de partir. Después, nos pondremos en ruta hacia Concarneau, realizando una parada fotográfica en los alineamientos prehistóricos de Carnac, una auténtica joya milenaria. Con más de 2.000 menhires en conjunto, estamos ante el monumento megalítico más extenso de todo el mundo, levantado en el Neolítico.

Impresionados por estas vistas proseguiremos nuestra ruta hacia Concarneau, una pequeña villa costera considerada el ‘Finis Terrae’ de Francia. Tendremos tiempo libre para recorrer sus pequeñas calles y enamorarnos de su ciudadela, con irresistible encanto pesquero, antes de seguir nuestra ruta.

A continuación, nos dirigiremos a Quimper, una población que levantaron los romanos en torno a un puerto pero que adquirió verdadero desarrollo a partir de la Edad Media, cuando se convirtió en la capital del Condado de Cornualles y sede episcopal. En esa época se construyó la Catedral de San Corentin y se levantaron sus murallas al tiempo que se trazaban sus calles adoquinadas.

Cuando lleguemos a Quimper, disfrutaremos del almuerzo y tendremos tiempo libre hasta el final del día para perdernos por sus barrios y recorrer a placer las pasarelas que cruzan los dos ríos que atraviesan la ciudad, o disfrutar de la artesanía local, en la que destaca la loza Henriot-Quimper, toda una institución de la ciudad.

Quien lo prefiera, tendrá a su disposición una excursión opcional a Locronan y Pleyben. En Locronan nos bañará una peculiar luz amarilla, que confiere una personalizada especial a su iglesia de Saint-Ronan. Pleyben, por su parte, nos cautivará con sus recintos parroquiales, auténticas obras de orfebrería en piedra.

Terminaremos el día con una cena en Quimper antes de retirarnos a nuestra habitación para relajarnos y descansar.

Día 7: Quimper – Dinan – Mont Saint Michel – St. Malo. Un símbolo de la nación francesa.

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Abadía de Mont Saint-Michel
ALOJAMIENTO Hotel

Después del desayuno dejaremos Quimper con destino a Dinan, una esplendorosa villa medieval en la Bretaña francesa. Allí dispondremos de tiempo libre para disfrutar del sugerente ambiente de sus calles empedradas con casas de entramado de madera, entre las que nos van sorprendiendo su Torre del Reloj, su castillo del siglo XIV, el Palacio del Gobernador y sus robustas murallas.

Pero la joya de esta jornada es la siguiente parada: Saint Michel. Después del almuerzo tendremos ocasión de visitar la imponente abadía gótica que es todo un símbolo francés y, además, un referente arquitectónico de toda Europa. La Abbaye du Mont-Saint-Michel se levanta sobre una roca en mitad de un estuario. Se construyó en solo 17 años y en la Edad Media fue uno de los centros de peregrinación más importantes de toda Europa. La historia hizo que allí resistiese de manera heroica el pueblo francés frente a los ingleses en la Guerra de los Cien Años, lo que ha convertido el lugar en emblema nacional. Hoy no solo es uno de los lugares más visitados de toda Francia, sino también Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Además, se considera «Maravilla de Occidente».

Cautivados por su impresionante silueta, continuaremos a St. Maló, una pintoresca ciudadela marítima amurallada que hace siglos fue refugio de corsarios. Tendremos tiempo libre para hacer fotos del mar desde sus murallas del siglo XII y admirar la belleza de su castillo medieval, o para disfrutar de la gastronomía a base de pescados y mariscos frescos, regados por un buen vino blanco frío, antes de retirarnos a descansar en nuestro hotel.

Día 8: St. Maló - Playas del Desembarco - París. Protagonistas del día D

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Enfilamos la recta final de nuestro gran viaje, y lo hacemos en una de las regiones más populares y visitadas de toda Francia: Normandía. Su nombre nos remite al famoso desembarco que tuvo lugar en sus playas y que permitió liberar a Francia de la invasión nazi, precipitando así el fin de la II Guerra Mundial.

En cuanto terminemos de desayunar en el hotel de Saint Malo, abandonaremos la ciudad y pondremos rumbo al este, con la mirada puesta en las playas de Normandía. El primer lugar que visitaremos es el Cementerio Americano de Normandía, donde se encuentran los restos más evidentes de aquel episodio de la historia: las tumbas de más de 9.000 soldados estadounidenses que perdieron su vida en aquella batalla.

Durante el cruento Desembarco de Normandía, la playa más difícil de tomar fue Omaha Beach, el lugar al que, precisamente, nos dirigiremos tras visitar el Cementerio Americano. Allí podremos sentir en nuestra piel la huella de la historia, y quizá la memoria nos traslade a secuencias familiares de películas como ‘El día más largo’, ‘Los violentos de Kelly’, o la más famosa de todas: ‘Salvar al soldado Ryan’.

A la hora de comer, disfrutaremos de un delicioso almuerzo para reponer fuerzas y, a continuación, visitaremos el Museo del Desembarco de Arromanches. Su exposición permanente se inauguró en 1954 y conmemora el Desembarco del 6 de junio de 1944 y la batalla que allí tuvo lugar. De hecho, el edificio se levanta en el mismo sitio donde se ubicó el puerto artificial que construyeron los aliados.

Seguidamente, continuaremos nuestro camino hacia París, donde disfrutaremos del resto del día libre para perdernos por sus calles antes de regresar a nuestro hotel para descansar.

Día 9: París - España. Punto final a nuestro viaje

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Vuelo

Tras nueve inolvidables jornadas recorriendo lo mejor de París, del Valle del Loira, de Bretaña y de Normandía, ha llegado el momento de despedirnos de Francia y volver a casa. Después de disfrutar de un último desayuno en el hotel de la capital, tendremos tiempo libre hasta que sea la hora de que vengan a buscarnos para el traslado al aeropuerto. Allí nos estará esperando un avión que, tras despegar, cruzará los Pirineos y nos llevará de regreso a España. ¡Muchas gracias y hasta pronto!

Alojamientos previstos o similares

Los hoteles previstos según la categoría seleccionada serán los siguientes:

Nuestro producto más habitual, hoteles de 4* y los mejores 3* seleccionados tras años de experiencia. Para Francia y Alemania, que usan un criterio de clasificación diferente, se utilizarán hoteles de 3* identificados como 3* S.

Mercure Saint-Malo Balmoral
Saint-Malo, Francia

Mercure Saint-Malo Balmoral

Ibis Styles Tours Centre
Tours, Francia

Ibis Styles Tours Centre

Kyriad Vannes Centre Ville
Vannes, Francia

Kyriad Vannes Centre Ville

Kyriad Prestige Vannes Palais des Arts
Vannes, Francia

Kyriad Prestige Vannes Palais des Arts

Ibis Tours Centre Gare
Tours, Francia

Ibis Tours Centre Gare

Mercure Quimper Centre
Quimper, Francia

Mercure Quimper Centre

Hôtel Cartier
Saint-Malo, Francia

Hôtel Cartier

Escale Oceania Quimper
Quimper, Francia

Escale Oceania Quimper

Nuestro producto más accesible, basado en hoteles de 3* con la mejor relación calidad/precio. Para Francia y Alemania, que usan un criterio de clasificación diferente, se utilizarán hoteles de 2* identificados como 2* S.

Ibis Styles Paris Montreuil
Montreuil, Francia

Ibis Styles Paris Montreuil

Campanile Paris Est Porte de Bagnolet
Bagnolet, Francia

Campanile Paris Est Porte de Bagnolet

Opiniones de nuestro guía
Pablo Felipe Gómez
- Pablo Felipe Gómez -
Guía especializado en Circuitos por Europa Occidental

Hablar de Francia es hablar de historia, naturaleza, cultura, gastronomía. Comenzamos la ruta en la ciudad más visitada del mundo: París. ¿Quién no ha soñado nunca con subir al último piso de la “Tour Eiffel” o dar un paseo a la luz de la luna por el Sena en los “Bateaux Mouches”? Además de una amplia oferta monumental, en la capital francesa se pueden encontrar infinidad de cafés, restaurantes y “brasseries” en los que uno se siente como un auténtico “parisien”. Uno de los postres franceses más exquisitos y reconocidos mundialmente es el “macarron” y precisamente en París es donde se encuentran las mejores tiendas.

Tras esta primera toma de contacto, ponemos rumbo hacia el corazón de Francia, el Valle del Loira, declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Aquí se visitan algunos de los castillos más famosos de esta región como Chambord, el más grande y espectacular de todos, Chenonceau, que conserva el mobiliario y los tapices renacentistas originales y Villandry, cuyos frondosos y coloridos jardines no dejan indiferente a nadie. En el pueblecito de Amboise, es posible contemplar la tumba de Leonardo Da Vinci mientras que en la ciudad de Angers, dentro de su impresionante fortaleza, se encuentra el tapiz medieval más grande del mundo.

Seguimos con la ruta hacia Normandía no sin antes pasar por la famosa tierra en las que están basadas los famosos cómics de Asterix y Obelix: la Bretaña. Esta región con una profunda identidad cultural e histórica es donde se elaboran muchos de los suculentos platos de la refinada gastronomía francesa. A cualquiera se le haría la boca agua al pensar en una famosa “galette” o un delicioso “crêpe” para los más golosos. La localidad de Vannes destaca por sus singulares casas de entramado de madera, mientras que Concarneau y Quimper nos deleitan a sentir el espíritu marinero gracias a sus puertos y murallas. En esta región de ensueño también se encuentran los impresionantes alineamientos megalíticos de Carnac, eregidos durante el periodo Neolítico.

En la localidad corsaria de Saint Malo, hay numerosas tiendas donde se venden productos típicos franceses. Personalmente, recomiendo probar el “kouign amann”, un dulce bretón hecho con harina, azúcar y miel. Para los amantes del marisco, en este pueblecito también encontrarán tabernas donde disfrutar de las renombradas “huitres” (ostras).

La región de Normandía, conocida por sus acantilados y el queso Camembert, nos abre las puertas con un lugar mágico e inolvidable: el Mont Saint Michel, que desde mi punto de vista es la guinda del pastel de este espectacular circuito. Se trata de una abadía del S.VIII cuyos orígenes y enclave son cuánto menos dignos de ser conocidos. ¿Lo más curioso de este lugar? Cuando sube la marea tanto el monte como la abadía se convierten en una isla.

Si hay algo que verdaderamente impresiona y pone los pelos de punta son las playas donde tuvo lugar el acontecimiento que cambió la historia del mundo el 6 de Junio de 1944: el Desembarco de Normandía. Una de ellas, Omaha, alberga además el cementerio estadounidense, en el que descansan 9000 soldados que lucharon por la liberación de Francia y Europa durante la 2ª Guerra Mundial.

El final del circuito nos lleva de vuelta a París, donde cada noche tiene lugar en legendario cabaret francés “Le Lido”, un espectáculo de varietés lleno de colores, luces y sonidos que quedan grabados en la memoria de cualquiera que lo visita. Es el momento de decir la expresión “À bientôt France” o lo que es lo mismo “Hasta pronto Francia”.

Este circuito es muy cómodo y agradable de realizar ya que las distancias entre los destinos son cortas y eso permite disfrutar más del tiempo libre. Los hoteles y la restauración son de calidad y los guías locales contribuyen muy eficaz y profesionalmente a que los turistas aprendan y se vayan con un bonito recuerdo.