Viaje a Irlanda: Circuito Irlanda e Irlanda del norte

Duración 9 día/s, 8 noche/s
  • JUL
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Circuito: Irlanda e Irlanda del norte
DURACIÓN: 9 día/s, 8 noche/s
Desde 1.437 €
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La opinión de nuestro guía

Simon Arriaga
Cuando mis amigos y compañeros me preguntan por qué sigo viniendo un año tras otro a Irlanda a trabajar como guía, siempre les digo lo mismo: la isla me ofrece todo lo que siempre quise cuando elegí esta fantástica profesión. La historia de Irlanda hunde sus raíces hasta el origen de muchos de los mitos con los que alimenté mi fantasía en la juventud; personajes que parecían solamente imaginarios como los druidas o los bardos, sin embargo habían formado parte de su vida cotidiana en la antigüedad céltica durante más de 900 años.
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Simon Arriaga Guía especialista en Circuitos por Reino Unido e Irlanda
Irlanda, un país de leyendas, ciudades con profundas tradiciones y un patrimonio cultural e histórico de excepción

Un país verde, de naturaleza desbordante, de leyendas, vikingos, celtas, ciudades medievales, castillos y aldeas que parecen sacadas de un cuento, de profundas tradiciones y también de festivales musicales, pubs y cerveza. Eso y mucho más es Irlanda, el país que recorreremos a lo largo de 9 días visitando ciudades como Dublín, Tralee, Killarney, Adare, Galway, Londonderry, Belfast… descubriendo el legado de siglos de historia y también algunos de los parajes naturales más espectaculares del mundo, como los impresionantes acantilados de Moher, la Península de Dingle y el Parque Nacional de Killarney, el fiordo de Killary o la Abadía y el Castillo de Kylemore, en Connemara.

Itinerario

Día 1: España – Dublín. Hacia la verde Irlanda

RÉGIMEN Alojamiento.
Transporte Vuelo
ALOJAMIENTO Hotel

Una vez comprobado que no olvidamos nada, saldremos camino del aeropuerto con tiempo suficiente para llegar al menos dos horas antes de la salida del vuelo que nos llevará a Dublín, la capital de Irlanda. Nos esperan unos días intensos en los que descubriremos su naturaleza, sus viejas ciudades, algunas de las cuales todavía conservan la huella de su pasado vikingo, su rica e intensa vida social y cultural, sus festivales de verano, sus tradicionales pubs y, cómo no, su famosa Guinness. Una vez llegados a nuestro destino, nos acompañarán al hotel y, una vez que hayamos tomado posesión de nuestras habitaciones, tendremos el resto del día libre para empezar a conocer esta ciudad hasta el momento de regresar al hotel para pasar la noche.

Día 2: Dublín. Pubs y música en vivo

RÉGIMEN Desayuno. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

La mejor forma de empezar el día es tomando un buen desayuno irlandés en el hotel. A continuación, hasta la hora de regresar al hotel para cenar y descansar, tendremos todo el día por delante para descubrir la vida más cotidiana de una de las ciudades con más ambiente de Europa. Para ello, lo mejor es pasear por sus calles y sumergirnos en su historia, desde sus raíces vikingas hasta las iglesias medievales y sus reliquias sagradas. Podemos empezar por dirigirnos a Grafton Street, la calle comercial más importante de la ciudad, en la que encontraremos tiendas de todo tipo, centros comerciales, artistas y músicos callejeros y en la que podremos ver la famosa estatua de Molly Malone, una mujer que de día era vendedora ambulante y por la noche ejercía el oficio más antiguo del mundo.

Bajando por esta calle llegamos hasta St. Stephen Green Shopping Centre, donde se encuentran los almacenes más famosos de Dublín, los Brown Thomas. Otra visita recomendada es la Catedral Christ Church, conocida también como la Catedral de la Santísima Trinidad, y la más antigua de las dos catedrales protestantes de Dublín, junto con la de San Patricio. Al caer la tarde, es obligado visitar alguno de los pubs de la orilla sur del río Liffey, visitar los parques que lo bordean y cruzar sus numerosos puentes, entre ellos el famoso Puente del Medio Penique, construido en 1816, o el moderno puente de Samuel Beckett. Paseando por Temple comprobaremos que la música es uno de los elementos más representativos de la capital irlandesa (Sinead O’Connor o U2 empezaron aquí sus carreras). Todo un día por delante para conocer, no solo sus monumentos, sino para disfrutar de la hospitalidad de sus gentes.

Día 3: Dublín - Tralee - Condado de Kerry. Montañas y lagos hacia el Atlántico

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Dublín
ALOJAMIENTO Hotel

Hoy, después de desayunar, realizaremos una completa e interesante visita panorámica de la capital de Irlanda para conocer algunos de sus monumentos y lugares más representativos, como, por ejemplo, el Merrion Square de O'Connel, en pleno centro de Dublín, cerca de galerías, museos y sitios turísticos importantes. Se caracteriza por ser un amplio terreno con árboles, hierba, lagos y fauna diversa. Veremos, así mismo, el Museo de Historia Natural, la Oficina de Correos, el Palacio de Justicia y el Phoenix Park, entre otros lugares destacados.

Terminada la visita panorámica, tendremos dos opciones: seguir conociendo la capital a nuestro aire o realizar una excursión opcional para visitar la Catedral de San Patricio: sobre una antigua iglesia de madera del siglo V fue tomando forma, con el paso de los siglos, la que hoy en día es la catedral más grande de Irlanda. Uno de los elementos más destacados es la pila bautismal, que aún se conserva desde la época medieval.

En esta excursión opcional, también podremos visitar el Trinity College, una de las universidades más antiguas el mundo, con su fabulosa biblioteca. Merece la pena invertir unas horas en visitar este campus que ocupa nada menos que 190.000 metros cuadrados de superficie y por el que han pasado personajes de la talla de Samuel Beckett, Bram Stoker, Oscar Wilde o Edmund Burke.

Finalizada nuestra visita a Dublín, saldremos, vía Limerich, hacia Tralee, la capital del condado de Kerry, fundada por los anglonormandos en el siglo XII. Tralee es una animada ciudad con una gran vida cultural y una de las más visitadas de Irlanda. En Tralee tendremos tiempo libre para conocer algunos lugares de interés, como la iglesia Baptista de Saint John, el Museo del Condado de Kerry, el Town Park o el Teatro Siamsa Tire. El Town Park de Tralee con sus 140.000 metros cuadrados de extensión es el lugar frecuentado por los residentes para pasear, practicar deporte y asistir a los numerosos eventos culturales que acoge. A continuación, seguiremos camino hacia nuestro hotel en el Condado de Kerry donde cenaremos y pasaremos la noche.

Día 4: Condado de Kerry. Espectaculares parajes naturales

RÉGIMEN Desayuno. Cena
Transporte Autocar, minibús o vanCoche de Caballos
Visitas Parque Nacional de Killarney con paseo en coche de caballos.
ALOJAMIENTO Hotel

Después de dar cuenta de un buen desayuno irlandés, hoy visitaremos algunos de los lugares más espectaculares de Irlanda: la península de Dingle y el Parque Nacional de Killarney. La península de Dingle, en el condado de Kerry, es una zona de gran tradición gaélica, y la ciudad de Dingle su centro neurálgico. Esta zona es conocida por la cantidad de restos arqueológicos que pueden visitarse, unos 200. Entre los más destacados figuran los yacimientos de Gallarus Oratory, el Fuerte Dunberg o el monasterio en ruinas de Riasc. El parque nacional de Killarney reúne montañas, zonas verdes, ríos, lagos, castillos… en un total de 10.000 hectáreas. Fue el primer parque nacional de Irlanda y está declarado Reserva Mundial de la Biosfera. Se trata de un lugar especial, rodeado de misterio y leyenda. Un lago, el Lough Leane, baña todo el parque y junto a él, en medio de un sendero se erige el Ross Castle, una construcción del siglo XV. Otros de los puntos de atracción del parque son la isla de Inisfallen y la cascada de Torc, una zona en la que podemos ver numerosos animales, como ciervos y aves de todo tipo. Daremos un paseo en coche de caballos por el Parque, disfrutando de cada uno de sus rincones y admirando sus bosques, lagos y hermosísimos paisajes. Una experiencia única.

Regresaremos al hotel y tendremos la oportunidad de asistir, opcionalmente, a un espectáculo de música folklórica tradicional. Cenaremos y pasaremos la noche en nuestro hotel del Condado de Kerry.

Día 5: Condado de Kerry – Galway. Acantilados, casas blancas y herencia vikinga

RÉGIMEN Desayuno. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Acantilados de Moher Castillo de Bunratty (entrada incluida)
ALOJAMIENTO Hotel

Cuando terminemos nuestro desayuno irlandés en el hotel, seguimos con nuestra ruta por el condado de Kerry y pararemos en algunas de sus localidades más conocidas: Adare, junto al río Maigue, con sus casas blancas con tejados de paja que parece sacada de un cuento y además cuenta con varios lugares de interés, como el Castillo Desmond, del siglo XIII, el convento de San Francisco o la abadía medieval de la Santísima Trinidad. A continuación, pararemos en Bunratty y entraremos en su imponente castillo normando, construido en el siglo XV. En sus inicios fue un lugar ocupado por los vikingos, más tarde, hacia el siglo XIII, los normandos edificaron una fortaleza de madera y, posteriormente, en el siglo XIV, se construyó el castillo con materiales más duraderos. Tras dejar atrás el Castillo de Bunratty, nos encaminaremos hacia los acantilados de Moher, una auténtica maravilla de la naturaleza, que se extienden a lo largo de ocho kilómetros por la costa del océano Atlántico con alturas que llegan a alcanzar los 214 metros. Uno de los mayores atractivos de los acantilados, además de las vistas espectaculares que nos ofrecen, especialmente desde la Torre O’Brien, es la cantidad de aves que anidan en los resquicios de las rocas, desde frailecillos a gaviotas y halcones peregrinos.

Continuaremos hacia Galway por la Región de Burren. Al llegar, nos dirigiremos al hotel en el que cenaremos y disfrutaremos de una merecida noche de descanso.

Día 6: Galway – Londonderry. Una ciudad símbolo de la paz

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo. Cena.
Transporte Autocar, minibús o vanBarco
Visitas Fiordo de Killary Abadía de Kylemore
ALOJAMIENTO Hotel

Después de tomar un desayuno irlandés en el hotel, nos dirigiremos hacia el Parque Nacional de Connemara, un lugar con grandes extensiones de zonas verdes, playas y lagos, una de las áreas naturales mejor conservadas de toda Irlanda, en la que también se conservan la cultura y la lengua gaélicas. Recorreremos el Lago de Inagh y visitaremos la Abadía de Kylemore.

Tanto la abadía como el Castillo de Kylemore, en Connemara, parecen salidos de un cuento. El Castillo se alza a los pies del lago y fue construido entre 1863 y 1868, para ser su residencia, por el empresario y político Mitchell Henry. Años más tarde, Henry abandonó el castillo debido al fallecimiento de su esposa e hijas en trágicas circunstancias. Entonces, lo compraron unas monjas benedictinas, que son sus actuales propietarias.

Después de conocer el castillo, nos dirigiremos al fiordo de Killary, el único fiordo del país, una lengua de mar que se adentra 16 kilómetros hacia el interior y por donde daremos un paseo en barco.

Tomaremos el almuerzo en ruta y dejaremos atrás las bellas tierras de Connemara para dirigirnos hacia nuestro hotel en Londonderry, en Irlanda del Norte, donde cenaremos y pasaremos la noche. La ciudad de Londonderry, tras años de conflicto, se ha convertido en símbolo de la paz que actualmente vive el Ulster.

Los murales de Derry en el barrio católico Bogside y en el Museum of Free Derry, en el mismo barrio, nos recuerdan el pasado reciente de una ciudad que fue el centro de un violento conflicto. Pero, al margen de confrontaciones pasadas, Londonderry ofrece numerosos atractivos, Londonderry es la es la única localidad completamente amurallada que se conserva en toda Irlanda. La muralla tiene kilómetro y medio de longitud y se puede recorrer en su totalidad. Merece también la pena una visita la catedral de San Columbano, el único edificio de principios del siglo XVII que se conserva en Derry. En el panorama de la ciudad, destaca el Peace Bridge, de 2011, que se levanta sobre el río Foyle.

Día 7: Londonderry – Belfast. El recuerdo del Titanic

RÉGIMEN Desayuno. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Belfast
ALOJAMIENTO Hotel

Nada más tomar un desayuno irlandés en el hotel, partiremos hacia la Calzada del Gigante, un paraje natural en el que puede apreciarse el efecto de la actividad volcánica que tuvo lugar en la zona hace más de 60 millones de años. El paraje está dominado por unas curiosas columnas hexagonales de basalto que se prolongan a lo largo de 17 kilómetros por la costa, se adentran en el mar y llegan a alcanzar los 12 metros de altura. Estos enormes bloques hexagonales se formaron al enfriarse rápidamente la lava por el contacto con el agua del mar, lo que hizo que se crearan formas fantásticas como la Puerta del Gigante y una interminable calzada. Sin embargo, según la leyenda, esta maravilla de la naturaleza no es el resultado de la geología sino de la acción del gigante Finn Mac – Cool, que la construyó para llegar hasta Escocia sin mojarse los pies y vencer a un gigante rival. A continuación, seguiremos nuestro camino hasta Larne y Belfast, en cuyos astilleros se construyó el Titanic. Al llegar a Belfast realizaremos una visita panorámica a la ciudad en la que podremos ver el edificio del ayuntamiento, de 1906, el Titanic Memorial Garden, donde están inscritos los 1.512 nombres de las personas que fallecieron a bordo del barco y otros lugares emblemáticos de la ciudad. Al final de la jornada iremos a nuestro hotel, donde cenaremos y pasaremos la noche.

Día 8: Belfast – Dublín. La ciudad de la cerveza Guinness

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Primero tomaremos un desayuno irlandés en el hotel y, a continuación, tendremos la mañana libre para continuar conociendo la ciudad de Belfast o realizar una visita opcional al impresionante Museo “Titanic Experience”, inaugurado en marzo de 2.012 que se encuentra sobre el mismo lugar sobre el que se construyó el Titanic. Se trata de un centro interactivo, formado por nueve galerías que abarcan seis pisos, los mismos que tenía el malogrado buque. A través de exposiciones fotográficas e interactivas podemos hacernos una idea de la magnitud de la embarcación. Después saldremos hacia Dublín, tomaremos el almuerzo y al llegar a Dublin, tendremos tiempo libre para realizar las últimas compras, dar un paseo por la ciudad, o podremos hacer una excursión opcional a la mundialmente famosa Cervecería Guinness. En el Museo Guinness podremos ver una exposición sobre los ingredientes con los que se fabrica la cerveza, el proceso de elaboración y la maquinaria antigua que se utilizaba en el proceso. Al final de la jornada, iremos al hotel para dormir.

Día 9: Dublín - España. Aprovecha hasta el último momento

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Vuelo

Después de tomar un desayuno irlandés en nuestro hotel, dispondremos de tiempo libre hasta que vengan a recogernos al hotel para trasladarnos al aeropuerto. Allí nos estará esperando un avión que nos llevará de vuelta a nuestro destino. Al llegar nos despediremos deseando volver a encontrarnos. Hemos compartido tantas cosas en este viaje…

Alojamientos previstos o similares

Los hoteles previstos según la categoría seleccionada serán los siguientes:

Nuestro producto más habitual, hoteles de 4* y los mejores 3* seleccionados tras años de experiencia. Para Francia y Alemania, que usan un criterio de clasificación diferente, se utilizarán hoteles de 3* identificados como 3* S.

Riu Plaza The Gresham Dublin
Dublin, Irlanda, República De

Riu Plaza The Gresham Dublin

The Rose
Tralee, Irlanda, República De

The Rose

Maldron Oranmore
Galway, Irlanda, República De

Maldron Oranmore

Holiday Inn Express Derry - Londonderry
Londonderry, Reino Unido

Holiday Inn Express Derry - Londonderry

Earl of Desmond
Tralee, Irlanda, República De

Earl of Desmond

Raheen Woods Hotel
Galway, Irlanda, República De

Raheen Woods Hotel

The Connacht
Galway, Irlanda, República De

The Connacht

Oranmore Lodge
Oranmore, Irlanda, República De

Oranmore Lodge

Claregalway Hotel
Galway, Irlanda, República De

Claregalway Hotel

Da Vinci's Derry
Londonderry, Reino Unido

Da Vinci's Derry

Red Cow Moran
Dublin, Irlanda, República De

Red Cow Moran

Ramada Encore Belfast City Centre
Belfast, Reino Unido

Ramada Encore Belfast City Centre

Lough Rea Hotel & Spa
Loughrea, Irlanda, República De

Lough Rea Hotel & Spa

Clayton Liffey Valley
Dublin, Irlanda, República De

Clayton Liffey Valley

Maldron Belfast International Airport
Belfast, Reino Unido

Maldron Belfast International Airport

Academy Plaza
Dublin, Irlanda, República De

Academy Plaza

Opiniones de nuestro guía
Simon Arriaga
- Simon Arriaga -
Guía especialista en Circuitos por Reino Unido e Irlanda

Con 14, 15 o 16 años yo escuchaba la música tradicional de la isla y mi habitación de estudiante se llenaba de aroma a hierba fresca, turba quemada y tierra mojada. Mientras veía girar una y otra vez los discos de vinilo de los Chieftains, De Dannan, o los hermanos Fureys, imaginaba que viajar a la verde Irlanda sería viajar despierto a mis propios sueños. Después, durante los años de la carrera y en la madurez me fui encontrando con la realidad de los conflictos político-religiosos, e Irlanda del Norte estuvo lamentablemente en las noticias hasta la firma de la paz en 1.998. Irlanda, Irlanda... Todos los sentimientos que se me iban acumulando eran fuertes, amplios, profundos.

Por diferentes vicisitudes no pudo ser hasta finales de los 90 que hice mi primer viaje a la isla… Han pasado cerca de 20 años y puedo decir que es el país que he visto cambiar más y más rápidamente de todo el entorno europeo… y no obstante mantener sus tradiciones culturales con más esmero. Hubiera sido fácil dejar atrás el pasado y con el vertiginoso crecimiento económico que hizo que irlanda fuera conocida internacionalmente como el “tigre celta”, el país hiciera borrón y cuenta nueva. Pero en Irlanda, como bien escribió Niall Williams: “para llegar a donde vas, primero tienes que volver atrás”. Es tal vez esa constante tensión creativa entre un pasado céltico idealizado desde el siglo XIX y la pujante modernidad del XXI; la coagulación identitaria alrededor de sus elementos culturales diferenciales (como la lengua, la religión, la música o los deportes gaélicos) y la cada vez más amplia relación con el resto de los países de la UE y los EEUU; el atávico sentimiento de pertenencia a una tierra conocida, cercana, y limitada en su extensión geográfica, y la constante emigración que desde la hambruna de la patata ha ido dejando cerca de 60 millones de descendientes de irlandeses en América, Australia…

Contrastes: la Irlanda actual es sobre todo una tierra de contrastes, donde conviven la preservación del pasado con las empresas más importantes de nuevas tecnologías, las casas abandonadas en el campo por la emigración, con las residencias de los descendientes de los irlandeses que retornaron en los 10 primeros años de este siglo para montar negocios, atraídos por la baja fiscalidad; cascos históricos de ciudades declaradas patrimonio de la humanidad (como la zona georgiana de Dublín) y paisajes agrestes donde la presencia humana es esporádica o casi inexistente (como Connemara o la península de Dingle) y donde no obstante se han rodado toda una serie de importantes y ya clásicas películas como El Hombre Tranquilo o La Hija de Ryan.

Y el Norte, con lugares como la Calzada del Gigante, de una geología tan increíble que los celtas, en ausencia de conocimientos científicos, tuvieron que inventar una leyenda también increíble, pero sumamente divertida, para explicarse esas formaciones basálticas, que siguen fascinando a todos los que llegan. El Norte, ese norte de Irlanda que oficialmente se conoce (aunque no todo el mundo reconoce) como la Irlanda del Norte: lugar de conflictos cerrados pero no terminados, del que he aprendido tanto y del que tanto podemos aprender todos. La transformación de Belfast de territorio de guerra a ciudad de convivencia, sede de la más importante exhibición internacional sobre el Titanic en el mismísimo lugar donde el barco fue construido un siglo atrás. Belfast, cada vez más activa cultural y comercialmente. Cada año más joven.

Más? Cuatro premios Nobel de Literatura y varios autores que nunca recibieron el galardón aunque transformaron la literatura para siempre como James Joyce, cuyo libro “Ulises” tiene fiesta propia en Dublín cada 16 de Junio. Más? La Guinness una de las cervezas más famosas del mundo con ya casi 260 años de historia… y cómo no, tal y como dicen los propios irlandeses: uno de los mejores inventos de la humanidad, después de la rueda: el whiskey. Ambos, cerveza y whiskey, aderezados con música en directo en cualquiera de los innumerables pubs de la isla, territorios semi sagrados donde está permitido todo menos enfadarse. Porque tanto la amabilidad como el sentido del humor de los irlandeses son verdaderamente paradigmáticos y hacen que aquí todo sea “nice and easy”, es decir fácil, sencillo, cómodo. Bueno, todo excepto la lluvia, pero para eso tenemos los paraguas.