Viaje a Dubái: Circuito Omán y Dubái

Duración 8 día/s, 7 noche/s
  • ENE
  • FEB
  • MAR
  • ABR
  • MAY
  • JUN
  • JUL
  • AGO
  • SEP
  • OCT
  • NOV
  • DIC
Completo
Gran Viaje: Omán y Dubái
DURACIÓN: 8 día/s, 7 noche/s
Completo
Omán y Dubái: las perlas de Arabia

Bienvenido a tu nueva vida. Bienvenido a un viaje que te cambiará por completo. Un viaje en el que nos introduciremos de lleno en el auténtico espíritu de dos de los destinos más impresionantes de la península arábiga. Dos destinos que han sabido conservar la esencia de sus antepasados al mismo tiempo que han evolucionado de acuerdo a la modernidad del momento. Los animados zocos con sus simpáticas gentes, los mercados gastronómicos, las mezquitas, las fortalezas… Un lienzo lleno de color del que nos impregnaremos completamente durante nuestra visita.

Itinerario

Día 1: España – Muscat. Bienvenido a la península arábiga

RÉGIMEN Sin comidas.
Transporte Vuelo
ALOJAMIENTO Hotel

Hacía tiempo que ya no podíamos esperar más y hoy, por fin, ha llegado el gran momento. El momento de ser conscientes de que nuestra aventura está a punto de comenzar. ¿O ya ha comenzado? La ilusión nos embarga. Después de planear al detalle nuestro deseado viaje a la península arábiga solo nos queda revisar bien nuestra maleta, coger la documentación y trasladarnos al aeropuerto.

Cuando llegamos pasamos el control y nos entretenemos disfrutando con un agradable paseo por las tiendecitas del aeropuerto antes de llegar a nuestra puerta de embarque. ¡Te recomendamos que llegues con antelación! Nunca se sabe si nos puede surgir algún contratiempo.

Embarcamos con destino a la mágica ciudad de Muscat, capital de Omán, imaginándonos todos los detalles de una ciudad diferente. Una ciudad que hemos recorrido cientos de veces mentalmente. Durante el vuelo, aprovecharemos para relajarnos. Llegamos a nuestro destino de madrugada y nos trasladamos al hotel para descansar. ¡Nos esperan unos días llenos de emociones!

Día 2: Muscat. Descubriendo una ciudad mágica

RÉGIMEN Desayuno. Comida. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica Muscat
ALOJAMIENTO Hotel

La luz de la mañana se cuela por la rendija de nuestra ventana. La verdad es que aunque solo hemos podido ver las luces nocturnas de Muscat durante nuestra llegada, la ciudad ya nos ha transmitido un cierto encanto. O, al menos, nos ha invitado a conocerla. Después de un reparador descanso, llega el momento de ponernos en marcha y recorrer una urbe que nos atrapará por completo.

Con una población de aproximadamente un millón de personas, lo cierto es que Muscat es una de las ciudades más antiguas de Oriente Medio que dio a conocerse gracias a su función como puerto comercial, una de las mayores fuentes económicas de las que goza el país.

Fue antigua posesión portuguesa y española entre los siglos XVI y XVII, consiguiendo su plenitud política y social en el siglo XX. El pueblo omaní puede considerarse una sociedad muy abierta en la que aunque la cultura predominante sea la musulmana, también conviven en perfecta armonía las religiones hinduista y cristiana.

Esta apertura social se evidencia en cómo tratan al turista. La hospitalidad de los locales nos envolverá desde el primer momento y, si en alguna ocasión nos sentimos perdidos o necesitamos indicaciones, estarán encantados de conducirnos a través de calles y plazas hasta nuestro destino.

Salimos a la calle y ponemos rumbo a nuestra primera parada: el Museo de Historia Natural. Las calles se tiñen de conversaciones mientras miramos de un lado a otro sin parar. ¡Es todo tan diferente! Las casas típicas, las puertas en forma de arco, los colores, ese olor constante a especias… Muscat parece sacada de otro mundo. Llegamos a la hermosa fachada del museo y nos adentramos en un extenso recorrido a través de las especies más representativas de flora y fauna del país. Aunque el 80% del Sultanato de Omán es desierto, lo cierto es que este territorio es rico en especies como el oryx –una especie de antílope que actualmente está protegida-, el thar –una cabra montesa-, gatos salvajes, guepardos, más de 400 especies de aves migratorias y leopardos. Entre su variada flora encontramos cocoteros, palmeras datileras –un clásico de la gastronomía árabe- y las boswellias, los árboles más emblemáticos de Omán.

Continuamos ruta con una de las visitas más importantes de Muscat: la Gran Mezquita del Sultán Qaboos. Una joya arquitectónica donde las haya. Considerada como la mayor de las mezquitas del país desde el año 1970, esta gran construcción enamora a todos sus visitantes. Su gran cúpula de 50 metros de altura es un indicio de la maravilla que nos espera en su interior. El oratorio de los hombres está presidido por una gran lámpara en forma de araña de cristal de Swarovski. Las paredes son de mármol italiano y el suelo se recubre de una gran alfombra de 4.200m2. El lujo hecho realidad. Se dice que el diseño está inspirado en el Taj Majal, y que en su construcción participaron más de 20.000 trabajadores.

Otro emblema que se quedará para siempre en nuestras retinas es el impresionante Palacio de Al Alam, también conocido como el Palacio de la Banera. Ubicado a orillas del Golfo de Omán, se construyó en el año 1972 y suele utilizarse como edificio para recepciones oficiales. Su colorida fachada con columnas azules y doradas se conjuga con sus jardines y el bulevar que nos conduce hasta su entrada. Un escenario lleno de encanto que se completa con el azul intenso del mar y con dos fortalezas históricas, originarias del siglo XV.

Después de una reparadora comida en un restaurante tradicional, nos reservamos la tarde para visitar dos de los mercados más característicos de la ciudad: el Mercado de Pescado y el Mercado Tradicional de Mattrah. Un agradable paseo por el primero nos introducirá en el auténtico espíritu de la vida cotidiana omaní. Conversaciones, regateos, pescado fresco… Los vendedores nos darán la bienvenida con una gran sonrisa, mientras que los compradores se afanarán por encontrar el mejor precio yendo de puesto en puesto. Un ambiente muy animado del que seremos testigos mientras conocemos algunos de los pescados típicos de este territorio.

El Mercado Tradicional de Mattrah es, sin duda, nuestro billete de ida hacia la cara más tradicional de Muscat. Este zoco se presenta ante nosotros con callecitas sinuosas, olores, fragancias y artesanía de todo tipo. Adentrarse en el mercado es recorrer años y años de historia. Considerado como el zoco más antiguo del país, también es conocido como el “zoco de la oscuridad”, ya que en ocasiones las callecitas son tan estrechas que casi no entra luz. Ocupa el centro histórico de la ciudad y alberga un gran número de tiendas de especias, incienso, vestidos tradicionales, frutos secos, perfumes… Un laberinto mágico en el que merece la pena que nos detengamos unas horas a explorarlo de arriba abajo. La mejor manera para acabar un día lleno de cultura, colores, gastronomía y emoción.

Día 3: Muscat – Wahiba Sands – Oasis Wadi Bani Khalid – Muscat. La inmensidad del desierto

RÉGIMEN Desayuno. Comida. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Oasis de Wadi Bani Khalid
ALOJAMIENTO Hotel

La esencia del zoco de Mattrah parece que se ha quedado impregnada en nuestra memoria. Aún podemos recordar con exactitud las callecitas serpenteantes y sus animados comercios. Con este delicioso sabor de boca nos levantamos e iniciamos ruta hacia uno de los emblemas por excelencia de Omán: el impresionante desierto Wahiba Sands.

Un hermoso color anaranjado nos recibe. Mientras la suave brisa nos acaricia el cuerpo, no podemos evitar mirar a nuestro alrededor. Más de 180 km de arena se alzan ante nuestra vista, y es inevitable que nos asombremos de la fuerza y autonomía de la naturaleza. Las dunas cubren el horizonte, pintando un cielo atípico. Un cielo que bordea un paisaje impresionante y nos envuelve en un universo particular.

En el desierto no hay cobertura. Ni ajetreo. Ni tecnología. En el desierto se respira una atmósfera diferente. Una atmósfera lenta, tranquila, atípica. Entre los caminos de arena se descubren pueblecitos cuyos habitantes sonríen a los visitantes y les ofrecen toda su hospitalidad. La premisa en el desierto es de hermanamiento. Todos se ayudan y cooperan. Viven del turismo y de la cría de camellos en un vasto arenal en el que el sol aprieta y la noche se vuelve fría. En este escenario se esconde el hermoso Oasis de Wadi Bani Khalid, uno de los más húmedos y más populares del país que supone un alivio tanto para los curiosos exploradores como para los locales.

Nos adentramos en un cañón en el que, poco a poco, comienza a sentirse la presencia de agua. Primero como una leve humedad y, a medida que avanzamos, como una gran reserva de aguas cristalinas. Un agradable respiro para un clima tan árido. El Oasis de Wadi Bani Khalid dispone de piscinas naturales perfectas para disfrutar de un merecido baño y refrescarse. Un descanso muy terapéutico que completaremos con una deliciosa comida tradicional en un restaurante típico.

El espíritu del desierto nos ha atrapado por completo. De hecho, nos encanta. Nos encanta haber sido parte de sus dunas, de sus cañones, de sus paisajes anaranjados… En definitiva nos encanta haberlo habitado durante un día inolvidable. Un día repleto de sensaciones mágicas que nos acompañan de vuelta a Muscat, donde nos trasladaremos al hotel para descansar y prepararnos para otra jornada explorando un país que ya se ha llevado un trocito de nosotros.

Día 4: Muscat – Nizwa – Bahla – Jabrin – Muscat. La Perla del Islam

RÉGIMEN Desayuno. Comida. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Nizwa
ALOJAMIENTO Hotel

Nos ponemos en marcha rumbo a Nizwa aún con la brisa del desierto impregnada en nuestra piel. Considerada como capital cultural de Omán, esta ciudad posee un encanto muy especial que descubrimos a cada paso que damos. En ella se alzan impresionantes edificios que se combinan con casitas típicas formando un mapa arquitectónico de líneas y colores ocres que apacigua al visitante. En Nizwa todo es calma, belleza y arte. Conocida como la Perla del Islam, esta ciudad enamora a sus visitantes.

Su centro histórico es una obra de arte. Murallas que llegan al cielo, cúpulas decoradas con motivos geométricos, calles empedradas, puertas tradicionales… Y el impresionante fuerte de Nizwa, el más antiguo y grande del país. Una torre de más de 30 m de diámetro y 40 m de altura se alza imponente ante nosotros. Construido en el siglo XVII por el Sultán Saif al-Yaruba, esta joya arquitectónica defendía la posición estratégica de Nizwa, ya que controlaba las rutas comerciales de la región. La parte superior de su torre regala unas hermosas vistas al Oasis de Nizwa, hogar de una gran variedad de dátiles.

Reponemos fuerzas en un restaurante tradicional de la zona y nos dirigimos a una de las paradas obligatorias de nuestra ruta: el zoco de Nizwa. Si la ciudad es el claro ejemplo de cómo el arte y el cuidado por el patrimonio puede sobrevivir durante siglos, el animado zoco de la ciudad es una estrella en este impresionante universo. Paseando por sus calles serpenteantes podremos encontrar puestos de todo tipo entre los que destacan las tradicionales dagas omaníes, joyas de plata, productos locales como pescado, verduras, ganado y especias. Un mar de fragancias que nos hará flotar entre la multitud e integrarnos completamente en el modo de vida de sus habitantes.

Con el murmullo de los regateos aún en nuestra cabeza, nos dirigiremos hacia dos de las fortalezas más representativas de Omán: la fortaleza de Jabrin y la fortaleza de Bahla. La primera nos sorprenderá nada más llegar. Un imponente edificio de colores ocres construido en el año 1675 por el Imán Bil-arab bin Sultan. Sus torres y techos decorados con motivos florales albergaban todo un centro de enseñanza astrológica, médica y de derecho islámico. Esta fortaleza es una de las que mejor se han conservado con el paso del tiempo, y en ella se pueden visitar las cámaras funerarias y la sala que ocupaba el caballo favorito del sultán.

Por último, llegamos a la impactante fortaleza de Bahla, declarada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Un castillo de arena que parece sacado de un cuento. Su origen está datado del año 1.000 a.C. y la majestuosidad de sus puertas, sus murallas y edificios es, sencillamente, inabarcable. Patios, escaleras laberínticas, estancias señoriales, estucos, vigas ornamentadas… Y una torre de acceso prohibido. Según cuenta la leyenda, el fuerte de Bahla es una fortaleza habitada por jinns, o fantasmas y, de hecho, existen muchos testimonios que atribuyen al fuerte experiencias extrasensoriales. Se cree que estos seres habitan en una de sus torres, razón por la que han prohibido el acceso a la misma.

Sea como sea, lo cierto es que esta maravilla ya se ha quedado para siempre en nuestras retinas. Volvemos al hotel, aún con la hermosa imagen de Bahla a lo lejos. Nos preparamos para disfrutar de una deliciosa cena en nuestro alojamiento y nos vamos a descansar con la certeza de haber descubierto un destino mágico.

Día 5: Muscat – Dubái. El resplandor de los Emiratos

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Vuelo
ALOJAMIENTO Hotel

Hoy toca la primera despedida y aunque hemos aprovechado al máximo nuestra estancia en Omán, lo cierto es que nos encantaría quedarnos para siempre. Echamos un último vistazo a las pintorescas calles de Muscat, a sus agradables gentes que tan bien nos han acogido estos días, a sus mercados, olores y sabores. Con un sabor agridulce, revisamos nuestro equipaje, comprobamos que llevamos toda la documentación y ponemos rumbo al aeropuerto para coger el vuelo que nos lleve a nuestro próximo destino: la impresionante ciudad de Dubái.

Con una población de más de 3 millones de habitantes, esta imponente urbe es uno de los siete emiratos que forman los Emiratos Árabes Unidos. Ubicada a orillas del mar Arábigo, Dubái es una tierra de contrastes que hipnotiza al visitante. Por una parte, la ciudad conserva su esencia tradicional árabe, con un hermoso centro histórico, joyas arquitectónicas y su animado zoco. Por la otra, nos encontramos con un destino envuelto de rascacielos, luces y vanguardia que le han valido para consagrarse como destino elegido para la Expo 2020.

El comercio de perlas fue una de las grandes fuentes económicas de Dubái hasta el siglo XX, favoreciendo las buenas relaciones comerciales con China, India y Pakistán. En el año 1960 se descubrieron los primeros yacimientos de petróleo y la economía de la ciudad cambió por completo, creciendo rápidamente y consagrándose como fuente principal de ingresos. Destino cosmopolita donde los haya, la urbe es hogar de numerosas representaciones artísticas, museos, literatura, danza y tradiciones.

Cuando llegamos a este fascinante territorio, casi no podemos esperar a empezar a recorrer sus bulliciosas calles. Nos trasladamos al hotel para cenar, descansar y prepararnos para un día intenso explorando la ciudad.

Día 6: Dubái. La ciudad de las dos caras

RÉGIMEN Desayuno. Comida.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Medio día Dubái clásico
ALOJAMIENTO Hotel

Despertarse en Dubái es una sensación especial. Una sensación que se cuela por la ventana y nos acompaña mientras nos desperezamos. Una sensación que nada entre la calidez propia de los países árabes y el movimiento de una ciudad que parece que nunca duerme. ¡Qué curioso! Aunque el ritmo exterior podría recordarnos a Muscat, lo cierto es que estamos en la ciudad de los rascacielos, y tenemos tantas ganas de conocerla que casi se nos olvida el desayuno.

Como ya sabemos, Dubái se divide en una parte moderna y otra clásica. Así que la mañana la dedicaremos a recorrer la zona antigua de la urbe, donde nos impregnaremos de ese espíritu tradicional que ya comienza a atraparnos. Comenzaremos por el barrio de Al Bastakiya, uno de los rincones más especiales de este destino. Su nombre puede traducirse como “lugar iraní”, ya que los primeros asentamientos en este barrio los protagonizaron originarios de Irán. Nada más llegar nos invadirá esa mezcla de nostalgia e historia fruto del rápido avance tecnológico de la ciudad debido, en gran parte, a la llegada del petróleo al ciclo económico.

Los primeros edificios de este barrio se construyeron en el siglo XIX y servían de hogar a comerciantes y pescadores. La llegada del turismo a Dubái ha favorecido la conservación de esta zona y el afán por preservar la auténtica esencia de los restaurantes, teterías y cafés tradicionales que se extienden por esta parte de la urbe. A lo lejos apreciaremos una gran muralla construida en el siglo XVIII en la que se ubica el gran Museo de Dubái, un imprescindible en nuestra visita en el que aprenderemos la forma de vida de los habitantes de la ciudad en sus comienzos. Al Bastakiya también alberga uno de los tesoros más emblemáticos de la zona antigua: la impresionante Mezquita Jumeirah. Considerada como la mezquita más importante de Dubái, es el único templo que permite la entrada a turistas que no practiquen el Islam. Su maravillosa cúpula, los arcos decorados con motivos florales y su hermoso interior con colores y formas que atraparán a nuestros ojos son, sin duda, un regalo para el alma.

Cautivados aún por la increíble belleza de la mezquita, tomaremos un abra, estos curiosos taxis sirven de transporte fluvial entre las costas de la ciudad y serán los encargados de conducirnos hasta el aromático Zoco del Oro. El intenso aroma de los puestecitos nos servirá de guía entre el barullo de la gente, las callejuelas, las rendijas de luz, las conversaciones, los regateos… Lo cierto es que cada vez nos sentimos más integrados con el pueblo árabe y su vibrante ritmo. La particularidad de este zoco, en concreto, es que alberga algunos de los bazares de oro más conocidos del mundo y es un auténtico espectáculo asistir a los regateos que se producen en ellos.


Después de una reponedora comida en un restaurante local, continuamos ruta con una excursión opcional a la parte más moderna de Dubái. En esta apasionante visita seremos testigos del lujo que recubre a la ciudad y de su gran riqueza. Comenzaremos en el Hotel Burj Al Arab, conocido como uno de los mejores hoteles del mundo al ser el único que posee una catalogación de 7 estrellas. Ubicado a los pies del mar, este alojamiento está edificado en una isla artificial a 280m de la costa y entre sus servicios de traslado se incluye un helicóptero privado. Continuando con sus islas artificiales, nos desplazaremos hasta Palm Jumeirah, otra exclusiva isla artificial en forma de palmera que contiene establecimientos de lujo y ofrece actividades de riesgo como caída libre. Podremos recorrerla en monorraíl para finalizar nuestra visita en la Marina de Dubái, concretamente en el Mall of the Emirates, el segundo centro comercial más grande de la urbe cuyo interior se recubre de impresionantes techos de cristal, lujosos almacenes y un diseño que sorprende a sus visitantes. Un escenario lleno de modernidad que contrasta de una manera muy especial con la zona antigua que visitamos durante la mañana.

Día 7: Dubái. Recorriendo el desierto

RÉGIMEN Desayuno. Cena.
Transporte Vehículo 4x4
Visitas Safari 4x4 en el desierto
ALOJAMIENTO Hotel

Lo cierto es que Dubái nos encanta. Nos encantan sus contrastes, sus amables gentes, sus paisajes inacabables… Nos hemos enamorado de una ciudad espectacular. Una ciudad en la que sus interminables rascacielos se funden con las fragancias del zoco. En esta jornada nos esperan aventuras únicas. Y estamos deseando salir a la calle a respirar cada ápice de esencia árabe.

Por la mañana disfrutaremos de tiempo libre para recorrer la ciudad a nuestro gusto. Quizás una buena opción sea volver sobre el barrio antiguo y recorrer todos los detalles de las casitas de pescadores, deslizarnos por las serpenteantes calles del zoco, comprar alguna especia que nos sirva de ingrediente secreto en la cocina o, simplemente, dejarnos llevar por la Marina de Dubái y pasear por sus tiendas y centros comerciales. También podemos detenernos en alguna cafetería a degustar un delicioso té con dátiles, una bebida muy típica de los países árabes.

Por la tarde nos espera una visita espectacular. Una visita que se quedará para siempre en nuestras retinas. Vamos a recorrer el impresionante desierto. Nuestro segundo desierto, de hecho. Y vamos a hacerlo en una divertida ruta en un vehículo 4x4. El viento nos abraza mientras surcamos las majestuosas dunas anaranjadas. Parece mentira cómo hace unos días atravesábamos las Wahiba Sands con la timidez propia del visitante primerizo y ahora sentimos que el desierto es cada vez más nuestro. Entre los espectaculares paisajes bañados por un sol permanente conoceremos las granjas de camellos. Estos simpáticos animales son vitales para el transporte y trabajo de los habitantes de los pueblecitos del desierto y son bastante dóciles al trato con humanos.

La hermosa estampa se completa con una impresionante puesta de sol que nos recuerda a la magia de los relatos de Las Mil y una Noches. Con el sol acariciando cada vez más el horizonte nos dirigiremos a un campamento tradicional árabe para degustar una deliciosa cena buffet con productos tradicionales. Si realizamos nuestra visita fuera de la época del Ramadán, podremos disfrutar de un espectáculo de danza del vientre mientras cenamos. El final perfecto para despedirnos de un destino del que ya estamos enamorados.

Día 8: Dubái – España. Vuelta a casa

RÉGIMEN Sin comidas.
Transporte Vuelo

Es extraño despedirse de un lugar del que ya nos sentimos parte. Lo cierto es que este viaje a través de la península arábiga nos ha cambiado. Hemos podido ser testigos de una cultura fascinante. Una cultura exótica que nos ha recibido con los brazos abiertos y de la que volvemos totalmente enamorados. Con tristeza revisamos nuestro equipaje, cerramos la maleta, comprobamos nuestra documentación y nos dirigimos al aeropuerto con antelación suficiente para pasar el control y relajarnos antes de coger nuestro vuelo a casa.

Ya en el avión aún podemos sentir el sabor del desierto en los labios. La arena, la brisa cálida incesante, el color anaranjado de las dunas… Un cóctel maravilloso que se conjuga con la belleza de los barrios árabes, los zocos, las especias, los rascacielos y el lujo de Dubái, la magia de Nizwa, las fortalezas de Omán… ¡Hasta pronto Arabia! ¡Nos volveremos a ver muy pronto!

Alojamientos previstos o similares

Los hoteles previstos según la categoría seleccionada serán los siguientes:

La categoría de los hoteles es primera y primera superior.

Millennium Central Downtown
Dubai, Emiratos Árabes Unidos

Millennium Central Downtown

Metropolitan Dubai
Dubai, Emiratos Árabes Unidos

Metropolitan Dubai

Gulf Court Hotel Business Bay
Dubai, Emiratos Árabes Unidos

Gulf Court Hotel Business Bay

Courtyard by Marriott Al Barsha, Dubai
Dubai, Emiratos Árabes Unidos

Courtyard by Marriott Al Barsha, Dubai