Circuitos y viajes Omán

La mejor selección de circuitos y viajes a Omán

Ven a descubrir un país que te va a fascinar, Omán uno de los lugares más auténticos del Cercano Oriente. Vive una aventura única con estos viajes organizados a Omán, en los que conocerás naturaleza desbordante y ciudades evocadoras. De la manera más cómoda y práctica, viaja hasta Omán con los circuitos que Iberojet ha organizado pensando en ti.

VIAJES
1 viaje
Omán: Omán y Dubái Omán: Omán y Dubái

Omán, 8 días

Visitando: Muscat, Wahiba Sands, Oasis Wadi Bani Khalid, Nizwa, Bahla, Jabrin y Dubái

Descubre un mundo lleno de cultura, exotismo y paisajes increíbles en dos de los destinos con más encanto y más magia de la península arábiga. Sumérgete en su verdadera esencia, en las impresionantes dunas del desierto y explora los contrastes de Dubái.

Omán: La cara más auténtica de Arabia

Rodeado de riqueza, ostentación y donde lo más novedoso y lo más grande es lo más visitado, Omán se presenta como un país auténtico, donde la naturaleza y el patrimonio histórico se entrecruzan y ofrecen al visitante una experiencia viajera única. Desde la modesta pero vanguardista Mascate, hasta los fiordos omaníes, pasando por el impresionante desierto de Rub al-Jali, Omán es un país que invita a conocer la amalgama perfecta entre las culturas persa, otomana, hindú y árabe, entre otras.

Una joya de la Historia, bañada por el océano Índico y rodeada de árido desierto, da la bienvenida al viajero. Estamos hablando de Omán, un país excepcional en tierra hostil. De un tamaño considerable y con una población de unos 4 millones de habitantes, Omán es considerado un país relativamente nuevo para los viajeros, pero tremendamente longevo en el paso de la Historia. De hecho, la primera prueba que se tiene de la existencia de este increíble estado son unas tablillas egipcias de 1530 a.C. Y es que el estado omaní ofrece al viajero una lista infinita de monumentos patrimoniales, con leyendas e historia interesantes. Y todo esto amenizado con los mejores de los paisajes naturales. Porque el que viaja a Omán espera encontrar dunas infinitas, algún oasis, e incluso elevadas montañas. Pero lo que no se espera son bosques frondosos, vergeles, palmerales y, ¡hasta fiordos! Pues sí, Omán tiene todo esto y mucho más. Playas, piscinas naturales, pueblos rurales intactos desde tiempos ancestrales y lo mejor de todo, los omaníes son gente amable, abierta y deseosa de enseñar sus modestos tesoros que para el visitante son auténticos tesoros. A pesar de estar rodeado por países en continuas disputas y de ciudades completamente creadas en la edad contemporánea, Omán en un oasis de tranquilidad y belleza infinita esperando a ser descubierta.

Mascate

La capital de Omán es la principal puerta de entrada al país para los extranjeros que vienen a visitarlo. En esta ciudad hay una mezcla perfecta entre lo moderno y lo vetusto. Además, de un pequeño detalle que hace que la urbe aún sea más bohemia y bella: está de cara al mar, en concreto al golfo de Omán, convirtiéndola en una ciudad portuaria importante. Mascate es simplemente maravillosa, sencilla, donde uno puede disfrutar de pequeños placeres y de la belleza de lo nuevo y lo viejo. Entre tanta ostentación de la que presumen las ciudades de la península Arábiga, Mascate tiene mucho más que eso, historia, cultura arraigada y mucho cariño a sus raíces. En esta ciudad se pueden visitar lugares interesantes como la gran mezquita del sultán Qaboos construida en el 2001. Su inmensidad y decoración llaman la atención. A pesar de ser un edificio nuevo, es interesante conocer su interior ya que la artesanía y cuidado en sus techos y paredes son una obra de arte. Y de un edificio nuevo a la parte más antigua de la urbe, la Old Muscat separada de la ciudad nueva por montañas, las cuales en un pasado tuvieron una funcionalidad, protegían la ciudad de posibles ataques. Aquí, aún se puede observar las murallas construidas en 1625 y pasear por las estrechas callejuelas. Otro de los barrios más interesante de la urbe es el conocido como Mutrah, una de las zonas con más dinamismo, donde se ubica el zoco entre otros lugares.

Wadi Shab

La naturaleza de Omán es una de los elementos que más llama la atención al viajero. Y es que este país ofrece alguno de los paisajes más extremos e increíbles. Uno de ellos es la región desértica donde se esconden alguno de los lugares más impresionantes como Wadi Shab, piscinas naturales en medio del desierto. Los wadis son riachuelos que serpentean los altos cañones. debido a las condiciones climáticas, muchas veces los ríos se secan, pero quedan algunas pozas llenas de agua, las cuales convierten al lugar en pequeños oasis donde la vegetación y la fauna predomina.

Nizwa

Muy cerca de Mascate, se encuentra una pequeña urbe con mucho encanto, estamos hablando de Nizwa, una de las ciudades más antiguas de Omán y considerada un epicentro cultural islámico. Prueba de ello son algunos de sus monumentos como castillo de Jabreen construido en el siglo XVII; el fuerte de Bahla, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y no es para menos ya que su construcción y conservación es majestuosa; la mezquita de Shaw Adnah, entre otros lugares. Además de su patrimonio, en la ciudad se puede disfrutar de su mercado. El ambiente del zoco, propia de los países árabes, te transporta a un lugar mágico repleto de olores y colores.