Circuitos y viajes Portugal

La mejor selección de circuitos y viajes a Portugal

Sorpréndete con los circuitos más completos donde recorrerás y conocerás Portugal a fondo. Viaja con la máxima comodidad con estos viajes organizados al país luso que hemos preparado para ti. Conocerás las ciudades más coloridas bañadas por el Atlántico, te emocionarás con los melancólicos fados, admirarás la belleza natural y te transportarás a otra época subiéndote al tranvía amarillo. Así es Portugal, un país con mucho que ofrecer. Porque entre tú y Portugal solo está Iberojet.

CIRCUITOS
3 circuitos

Portugal: Paisajes idílicos, historia y tradición.

Siempre asomada al Océano Atlántico, Portugal mantiene aún su vocación marinera y exploradora, que contrasta con la tradición y el reposo que se vive hacia el interior, donde los viñedos, los olivos y los alcornoques se vuelven los protagonistas de un paisaje que transmite serenidad.

La capital, Lisboa, engatusa al visitante con su encanto de otra época y su modernidad con estilo propio. Algo similar sucede en el otro gran ejemplo de paisaje urbano portugués, Oporto, que sin embargo es una ciudad más ajetreada que su rival. Además de ellas, Portugal ofrece decenas de pueblos pintorescos, tanto al borde de sus suaves costas como en el interior, a la orilla de los grandes ríos. Además, ciudades como Guimaraes o Coimbra, con una de las universidades más antiguas de Europa, nos recuerda que Portugal es una nación repleta de historia y tradición.

Lisboa

Pasear por Lisboa es caminar por otra época aun sabiendo que se está en el presente. La capital portuguesa ha sabido evolucionar con el paso de los tiempos, pero siempre ha conseguido mantener ese encanto añejo que le dan los tranvías, los edificios ajados, los monumentos de etapas más boyantes y las callejuelas de los viejos barrios, auténtico corazón de Lisboa. La capital de Portugal ha sabido recuperarse de incendios y del peor terremoto en la historia de Europa para mantenerse siempre como un referente en el país sin perder ni un ápice de su carácter histórico, que se refleja a través de sus numerosos monumentos, como la catedral, el Monasterio de los Jerónimos o la Torre de Belem. Y todo ello, manteniendo un espíritu permanente joven, que la conecta con el futuro en un proceso constante de reinvención.

Oporto

La segunda ciudad más grande de Portugal es la rival natural de Lisboa. Los tripeiros (naturales de Oporto) presumen de una vocación comercial y algo austera, más acorde con el centro de Europa que con el sur, y por eso critican a sus vecinos capitalinos por gastar lo que ellos ganan. De hecho, hay un dicho en Portugal que plantea que Lisboa se luce, Coimbra estudia, Braga reza y Oporto trabaja. Sin embargo, Oporto sigue siendo una ciudad plenamente portuguesa, más activa que el resto del país, pero con un encanto mixto entre lo rural y urbano, entre lo histórico y lo moderno. Situada sobre unos acantilados junto al río Duero, Oporto conserva una zona vieja evocadora con murallas romanas, callejuelas medievales, iglesias barrocas y plazas de estilo parisino. Y a su alrededor, ha resurgido una ciudad vibrante y activa, que afronta el siglo XXI con una mirada propia.

Guimaraes

Nadie duda en Portugal de que Guimaraes es la cuna de la nación. Así se anuncia en la promoción de la ciudad y así fue en buena medida: Alfonso Henriques, primer rey independiente de Portugal, nació en esta ciudad en 1110 y la usó como fortaleza para la Reconquista contra los árabes. En la actualidad, el visitante podrá darse un paseo por el pasado medieval caminando por las callejuelas laberínticas de Guimaraes, que ha sabido preservar su casco histórico de forma excepcional. Además, en una colina vecina, se conserva una torre del homenaje de mil años de antigüedad y un enorme palacio construido por el primer duque de Bragança en el siglo XV. Con este panorama, resulta lógico que la Unesco decidiese incluir la ciudad en su lista de lugares Patrimonio de la Humanidad. Por si fuera poco, Guimaraes se mantiene como una ciudad muy activa, en buena medida gracias a su intensa vida universitaria.