Viaje a Irlanda: Circuito Irlanda fantástica y Londres

Duración 11 día/s, 10 noche/s
  • JUN
  • JUL
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Desde 2.026 €
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Circuito: Irlanda fantástica y Londres
DURACIÓN: 11 día/s, 10 noche/s
Desde 2.026 €
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Un magnífico recorrido por las Islas Británicas

Las verdes praderas de la campiña irlandesa te cautivarán, mientras que sus encantadoras ciudades de estilo medieval dejarán en tu memoria una huella imborrable. Pero eso no es todo: a lo largo de este mágico viaje también te esperan los Acantilados de Moher, la divertida y siempre animada ciudad de Dublín, los parques nacionales de Connemara y Killarney, la preciosa población de Kilkenny y los cientos de atractivos de Londres… ¡Disfrutarás a lo grande!

Itinerario

Día 1: España – Dublín. Camino de la capital irlandesa.

RÉGIMEN Cena.
Transporte Vuelo
ALOJAMIENTO Hotel

Hace, tal vez, meses que planeamos este viaje. Desde el día que lo decidimos, ¿cuántas guías y libros referentes a Irlanda habremos leído? Bueno, pues, a partir de hoy, es el momento de comprobar que lo leído, no solo es verdad, sino que la realidad es mucho mejor. ¿Todo preparado? Salimos hacia el aeropuerto para tomar un vuelo hacia nuestro primer destino, Dublín, capital de Irlanda.

Al poco de pisar suelo irlandés, encontraremos a alguien que nos dará la bienvenida y nos llevará al hotel para que podamos registrarnos y tomar posesión de nuestras habitaciones. Una vez que dejemos el equipaje, ya no tendremos ninguna obligación y podremos salir a la calle para empezar a sentir el pulso de la capital o, tal vez, nos apetezca conocer por dentro uno de los conocidísimos pubs irlandeses. Podemos hacer lo que queramos. Volveremos al hotel a pasar la noche.

Día 2: Dublín – Condado de Galway. Conociendo a fondo Dublín.

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Visita a Clomacnoise Panorámica de Dublín
ALOJAMIENTO Hotel

Un buen desayuno irlandés es siempre la mejor manera de empezar un día, sobre todo cuando la jornada se presenta llena de actividades interesantes. A la hora que nos hayan citado, daremos comienzo a una visita panorámica de la ciudad que nos dará la ocasión de conocer, entre otros lugares, el parque de Merrion Square. Este bonito parque, rodeado de un elegante entorno, se encuentra cerca del Parlamento y de varios museos.

En Merrion Square está la famosa estatua de Oscar Wilde sentado en una roca y es uno de los sitios que más visitas recibe en Dublín. Cerca encontraremos el Palacio de Justicia (Four Courts), sede del Tribunal Supremo de Irlanda, el Tribunal Central Criminal de Irlanda y el alto Tribunal del país. Nuestro recorrido también nos llevará al Museo de Historia Natural, uno de los pocos museos de estilo victoriano que hay en el mundo y que fue inaugurado en 1857.

A continuación, siguiendo nuestro recorrido, conoceremos el mayor parque urbano de Europa, el Phoenix Park. Fue ideado, en 1662 para que sirviera de hogar a ciervos (quizás tengamos suerte y veamos alguno). El parque se abrió al público en 1745 y tiene una superficie de setecientas hectáreas. Tiene varios enclaves interesantes, por ejemplo, Papal Cross, en recuerdo del lugar donde el Papa Juan Pablo II dijo misa en 1979; la residencia oficial de presidente del gobierno; el Zoo de la capital, el mayor zoológico de Irlanda, que fue inaugurado en 1830 y es una de las atracciones más populares de Dublín. Luego iremos al elegante barrio de las embajadas, Ballsbridge, lugar que nos recordará, una vez más, la historia del país, ya que algunas de sus calles llevan el nombre de heroicos militares irlandeses.
Si queremos, tendremos ocasión de terminar la mañana contratando un tour opcional que nos llevará a dos lugares muy importantes en la historia y la tradición del país: El Trinity College, edificado en 1592 sobre las ruinas de un monasterio, nos mostrará el ir y venir continuo de quienes lo visitan y de los estudiantes. También conoceremos la Catedral de San Patricio, antiguamente llamada Catedral Nacional y colegiata de San Patricio. Se fundó en torno al año 450 d.C. y es la mayor de las dos catedrales de la Iglesia de Irlanda.

En este punto, nos habremos ganado un descanso que aprovecharemos para comer y, después, tendremos que despedirnos de Dublín para viajar hacia Clomacnoise, donde podremos vivir una increíble conjunción de naturaleza e historia y de herencia y mitos. Clomacnoise se encuentra al lado del río Shannon. Aquí veremos lo que queda del monasterio y lugar de enterramiento de los soberanos de Connacht y de Tara, Monumento Nacional de Irlanda desde 1877. Al caer la tarde, llegaremos al Condado de Galway, uno más de los extraordinarios lugares que visitaremos en este fantástico viaje. Una vez en nuestro nuevo destino, cenaremos y nos retiraremos a descansar.

Día 3: Condado de Galway. El Parque Nacional de Connemara se extiende ante nosotros.

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo. Cena.
Transporte Barco
Visitas Fiordo de Killary Abadía de Kylemore
ALOJAMIENTO Hotel

Una vez concluido un buen desayuno, saldremos hacia el Parque Nacional de Connemara, uno de los seis parques naturales del país. Es un lugar de una belleza abrumadora donde predomina el color verde, de raíces gaélicas y, sin lugar a dudas, uno de los lugares que más visitantes atrae de Irlanda. Óscar Wilde dijo de él que era de una “belleza salvaje” debido a sus extraordinarios paisajes. En el parque está Diamond Hill, desde cuya cima podremos admirar un fantástico panorama. El Parque Nacional Connemara es y será el entorno perfecto para rodar una película o situar la acción de una novela. Sobre él se han hecho gran cantidad de documentales.

En Connemara se rodó, por ejemplo, “Un hombre tranquilo”, dirigida por John Ford, que tenía ascendencia irlandesa, e interpretada por John Wayne y Maureen O´Hara. A lo largo de las carreteras de este Parque Natural, por las que no se puede conducir deprisa, gozaremos de lo que significa vivir despacio, sin prisas y disfrutando de lo que nos rodea. Cualquier viaje que emprendamos nos supondrá dejar atrás la rutina del día a día y esto es, precisamente lo que sentiremos ante el fiordo de Killary. Primero lo podremos admirar desde la carretera y, más tarde navegaremos por él. Será una verdadera experiencia, seguro. Antes de llegar a nuestro siguiente destino, la Abadía de Kylemore, disfrutaremos de un extraordinario camino que discurre entre montañas, de aguas que corren en calma y del silencio. La abadía es un convento de monjas benedictinas, fundado en 1920 y que se yergue sobre lo que fue el castillo de Kilemore. El nombre de Kylemore se deriva de las palabras irlandesas Coill Mór, que significan gran madera.

Comeremos rodeados de toda esta maravillosa e inolvidable naturaleza. Después, volveremos al Condado de Galway, donde cenaremos y volveremos a pasar la noche.

Día 4: Galway – Condado de Kerry. Camino de Moher y sus apabullantes acantilados.

RÉGIMEN Desayuno. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Terminado nuestro desayuno irlandés, diremos adiós a Galway y saldremos hacia Moher siguiendo una ruta en la que podremos admirar los hermosos panoramas de la zona de Burren. Es una zona de suelo rocoso en la que está el Burren National Park, un lugar que se asemeja a un paisaje lunar de piedra y acantilados, donde hay rutas para hacer caminando, nutrias, visones, lagartos y bosques. No tardaremos en llegar a Moher, un lugar que impacta a quien lo contempla por su belleza. Sus acantilados (The Cliffs of Moher) son famosos en todo el mundo. Quizás sintamos algo de vértigo al asomarnos, siempre con mucho cuidado, a lo largo de un camino natural, de ocho kilómetros, a las islas de Arán, la bahía de Galway, al Atlántico y las montañas de Connemara. Es, realmente, una experiencia que no nos podemos perder.

Después de dejar atrás Moher, iremos a Bunratty, pero antes pasaremos por Ennis, la capital y la mayor ciudad del Condado de Clare en la costa oeste de Irlanda, junto río Fergus. Su nombre es una abreviación del original Inis Cluain Ramh Fhadaen. Cuando lleguemos a Bunratty, visitaremos su castillo normando, edificado en 1425. En él tendremos ocasión de admirar la Colección Gort. Lord Gort empezó a atesorar, desde 1954, cantidad de obras de arte y de época, consiguiendo que, en la actualidad, este lugar se haya convertido en uno de los que más visitantes recibe de todo el país.

A continuación, nos dirigiremos a Limerick, una importante ciudad irlandesa, en el sur del país. Se trata de la tercera ciudad de Irlanda por número de habitantes. En su casco antiguo destacan la catedral medieval de Santa María y la plaza de San Juan, que está rodeada de casas georgianas adosadas. Junto al río Shannon, se encuentra el castillo del Rey Juan, del siglo XIII. Limerick conserva huellas de vikingos y normandos. Nuestra siguiente parada, antes de alcanzar el Condado de Kerry, será para visitar la abadía medieval de Adare, del siglo XIV. Cuando lleguemos a nuestro destino, tendremos la opción de contratar una nueva actividad: presenciar un show de música tradicional irlandesa. Terminado el día, iremos a nuestro nuevo hotel para cenar y pasar una tranquila y reparadora noche.

Día 5: Condado de Kerry. El Parque Nacional de Killarney nos abre sus puertas.

RÉGIMEN Desayuno. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Parque Nacional de Killarney con paseo en coche de caballos.
ALOJAMIENTO Hotel

En cuanto terminemos de desayunar, iremos a conocer la Península de Dingle, con Killarney y su Parque Nacional como auténticos hitos. Esta interesante actividad nos llevará todo el día. Dingle, al oeste de Irlanda, que nos dará una auténtica visión del país. A lo largo de nuestro camino pasaremos por poblaciones llenas de referencias históricas en las que siempre encontraremos algún pub y quedaremos deslumbrados por la belleza de sus panoramas. Sin duda, nos dejará impresionados este único e inimitable contacto con Killarney.

Visitar en un solo día el Parque Nacional de Killarney (“Cill Arney” en gaélico), es completamente imposible. En este Parque Nacional, el primero de Irlanda, nos encontraremos lugares excepcionales por su belleza, como sus enormes masas boscosas, la caída de agua de Torc y sus inmensos lagos, como el Muckross Lake (con el Castillo de Ross), el Upper Lake y el Leane Lough. Estos lagos se unen en un sitio que recibe el nombre de “Meeting of the Waters”, o lo que es lo mismo, “Encuentro de las aguas”. Aunque no podremos ver todos los rincones del parque en las horas de que disponemos, tendremos ocasión de hacernos una idea mientras damos un fantástico paseo por este idílico lugar en un coche tirado por caballos.

Una vez terminada esta excursión rodeados de naturaleza, volveremos al hotel y allí podremos, si lo deseamos, ir a ver un show de música tradicional irlandesa (actividad opcional). Si esta opción no nos llama la atención, tendremos tiempo para hacer lo que más nos apetezca. Cuando termine este día inolvidable, cenaremos y dormiremos tranquilamente en nuestro hotel para estar descansados y afrontar, con energías renovadas, todo lo que aún tenemos por delante.

Día 6: Condado de Kerry – Condado de Cork. Siguiendo el sol, hacia el este para descubrir la ciudad de Cork.

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Cork
ALOJAMIENTO Hotel

En cuanto terminemos de dar cuenta de nuestro estupendo desayuno irlandés, nos dirigiremos hacia el suroeste del país, al llamado Anillo de Kerry, que, sin duda, te maravillará con su magia mientras viajas desde la escarpada costa hacia pueblos encantadores y vibrantes ciudades. Empezaremos esta ruta circular en la Península de Iveragh, en Killorglin. Nuestro recorrido nos deparará la oportunidad, una vez más, de ver poblaciones típicamente irlandesas, paisajes increíbles y fabulosas vistas costeras. Estas tierras nos seguirán dejando maravillados y seguiremos estándolo cuando lleguemos a la Bahía de Kells, por Cahersiveen, una ciudad situada al suroeste del país, cerca de la ciudad de Cork. Cahersiveen fue cuna de Daniel O’Connell, (El Libertador), la figura política más importante en la Irlanda de la primera mitad del siglo XIX.

A lo largo de nuestro viaje, gozaremos de aire puro y de una temperatura más que agradable. Saldremos de Cahersiveen camino de Waterville, en la costa, tierras bañadas por el río Currane Un enclave rodeado de una espectacular naturaleza, con la bahía de Ballinskelligs al oeste y Lough Currane al este. Más tarde, a una distancia de algo más de treinta kilómetros, está Kenmare, situada entre la península de Beara y la península de Iveragh. Aquí tendremos tiempo para, si lo deseamos, dar un paseo por Main Street. Después saborearemos una apetitosa comida y, terminada ésta, nos dirigiremos a Cork.

Cuando lleguemos a Cork, la segunda ciudad más poblada del país, detrás de Dublín, y la tercera de la isla, situada sobre una isla del río Lee, lo primero que haremos será tener una visión global de la ciudad mediante una visita panorámica. Cork no es una ciudad muy grande, pero posee muchas cosas interesantes, como una atractiva vida cultural, los característicos pubs o un bonito núcleo urbano. Tendremos la oportunidad de conocer varios sitios emblemáticos de la capital: Gran Parade, una de las principales calles de la ciudad y cuyo nombre irlandés, Sráid an Chapaill Bhuí, viene de una estatua del rey Jorge II a caballo, que había en el cruce con South Mall; St. Patrick’s Street, la principal calle comercial de Cork y la Catedral, cuyo emplazamiento ha sido lugar de culto desde el siglo VII. Los tres chapiteles de la catedral son una de las señas de identidad más emblemáticas del condado de Cork. Cuando acabemos nuestro tour de la ciudad, iremos a nuestro hotel del Condado de Cork, donde cenaremos y pasaremos la noche.

Día 7: Condado de Cork – Dublín. Camino de vuelta a la capital irlandesa.

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo.
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Empezaremos este nuevo día, como siempre, desayunando en el hotel del Condado de Cork. A continuación, saldremos hacia Kilkenny, la capital del condado del mismo nombre. Kilkenny es una ciudad medieval con un fantástico castillo que fue edificado por los normandos en 1195. Tiene muchas iglesias y monasterios bien conservados, que acreditan sus raíces religiosas, como la imponente catedral de Saint Canice y el priorato dominicano de Black Abbey, ambos del siglo XIII. Kilkenny en una ciudad pequeña, de las más pequeñas de Irlanda. Se la llama Marble City, o “Ciudad del mármol”, debido al mármol negro que abunda por la zona y que fue el material usado para construir muchas casas. Esta bonita ciudad es un importante destino, no solo para quienes visitan Irlanda, sino para los mismos irlandeses.

Kilkenny, cuya historia se remonta a los últimos años del siglo XII está llena de vida, tanto de día como de noche. También es un pueblo artesanal, con sinuosas calles repletas de tiendas que venden cerámica, cuadros y joyas. Dispondremos de tiempo para conocer, por nuestra cuenta sus muchos lugares de interés: El castillo normando, cuya primera torre fue erigida, en este lugar, en 1172. Además de admirarlo por fuera y pasear por sus jardines, es interesante saber que en el sótano está la Butler Gallery, donde se pueden ver cantidad de obras y objetos irlandeses e internacionales; la Catedral de Saint Mary, consagrada al culto católico, es un paradigma de la arquitectura gótica irlandesa. Tendremos, también ocasión, en nuestro tiempo libre, de disfrutar paseando por las, siempre llenas de flores, calles de la ciudad.

Después de haber disfrutado con la visita a Kilkenny, regresaremos a Dublín. Allí comeremos y, por la tarde, tendremos ocasión de seguir conociendo la capital. Se nos brindarán dos opciones: hacerlo a nuestro antojo o, si queremos, tendremos oportunidad de contratar una visita a la fábrica de cerveza Guinness de St. James's Gate, conocida en todo el mundo, donde se elabora la cerveza hecha, en 1759, por Arthur Guinness. Esta fábrica la visitan millares de turistas, que tienen ocasión de conocer esta famosa bebida mediante una visita interactiva, que, al mismo tiempo, nos dará ocasión de repasar la historia del país. Para despedirnos, tomaremos una pinta en el famoso Gravity Bar. Sin embargo, si nos apetece más visitar la ciudad a nuestro ritmo, podremos hacerlo y conocer sus lugares más interesantes, fotografiar los puentes del río Liffey, irnos de compras para llevarnos algún recuerdo o visitar alguno de sus monumentos y museos, por ejemplo, el que nos habla de la inmigración de los irlandeses.

Terminado este agradable e interesante día, ya no nos quedará tiempo más que para registrarnos en el hotel, y acomodarnos en nuestras habitaciones para un merecido descanso.

Día 8: Dublín – Londres. Volando hacia la capital de Gran Bretaña.

RÉGIMEN Desayuno
Transporte Vuelo
ALOJAMIENTO Hotel

En cuanto nos levantemos, tomaremos un estupendo desayuno y, después de recoger nuestras cosas, dispondremos de algo de tiempo para hacer lo que queramos hasta que, a la hora que nos hayan indicado, nos recojan en el hotel para acompañarnos al aeropuerto, donde tomaremos un vuelo a Londres.

Cuando lleguemos a nuestro destino, tendremos tiempo para organizarlo como más nos apetezca. Si no es la primera vez que estamos en esta gran ciudad, podremos recordar cosas de las que hicimos en nuestra anterior visita y, si es la primera vez que estamos en Londres, tal vez nos apetezca andar, tranquilamente, para empezar a tomarle el pulso a la capital. En cualquier caso, seguro que disfrutaremos caminando por Hyde Park, uno de los parques más grandes de Londres, o paseando por las elegantes Oxford Street o Knightsbridge Road (junto al Kensington Gardens).

También es un buen plan andar a lo largo del Támesis, el río más importante del país y la fuente principal para atender al abastecimiento de agua de Londres, o acercarnos al Soho, emporio de la moda, la música y el diseño más moderno. Quedan muchas cosas que ver en esta ciudad. Durante los próximos días podremos comprobarlo. También tendremos la posibilidad, nada desdeñable, de realizar un tour nocturno opcional, que incluye una bebida en algún pub. Terminaremos el día yendo a pasar una reparadora noche en nuestro hotel.

Día 9: Londres. Un deleite para el viajero

RÉGIMEN Desayuno
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Londres
ALOJAMIENTO Hotel

Londres es una de las grandes urbes del planeta, que puede llegar a sorprender tanto a sus visitantes como a sus habitantes. El historiador y escritor británico Walter Besant lo expresaba así: “He caminado por las calles de Londres durante los últimos treinta años, y encuentro algo nuevo cada día”. Después de disfrutar de nuestro primer desayuno londinense, empezaremos nuestro recorrido panorámico por el Palacio de Westminster (House of the Parliament) y el Big-Ben. El primero de ellos es uno de los cuatro lugares de Londres declarados Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y todo un espejo en el que se ha reflejado la vida política británica a lo largo de los últimos siglos. El Big Ben es una de las torres-reloj más famosas del planeta. Los dos monumentos se ubican en un entorno excepcional que comparten con otros lugares míticos de la historia británica: la Abadía de Westminster, Trafalgar Square, el Palacio de Buckingham, el Royal Albert Hall…

Después de la visita matutina, tendremos la tarde libre para disfrutar de cualquiera de los muchos atractivos de la ciudad. Para decidir lo que queremos hacer podremos contar con la ayuda de nuestros guías. En cualquier caso, podremos realizar, si así lo deseamos, una atractiva excursión opcional, fuera de Londres, para visitar el Castillo de Windsor. La fortaleza es una de las residencias oficiales de la monarquía británica desde hace 900 años y también es el más grande y más antiguo de los castillos habitados en todo el mundo. Visitar este castillo es como hace una incursión por la historia británica. Durante el recorrido no podemos perdernos la Capilla de San Jorge (principios del siglo XVI), construida en estilo Tudor. En ella se guardan los restos de 10 reyes de Inglaterra, entre los que se encuentran Enrique VIII y su tercera esposa Jane Seymour. En los Apartamentos de Estado, se conservan obras de grandes artistas como Canaletto, Rembrandt y Rubens, por citar solo a unos pocos. Antes de dar por concluida la visita, deberemos dar un paseo por los jardines. Después, regresaremos a Londres y antes de dirigirnos a nuestro hotel es muy recomendable dar otro paseo por la ciudad.

Día 10: Londres. Un escenario de la Historia y la cultura.

RÉGIMEN Desayuno
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Después de desayunar en nuestro hotel de Londres, disfrutaremos de un día libre en la ciudad del Támesis. Las posibilidades que ofrece la ciudad son prácticamente ilimitadas. De entre ellas se puede optar por una visita al Museo Británico, que cuenta con obras maestras de la arqueología mundial, como los frisos del Partenón, la piedra Roseta y unas excelentes secciones dedicadas a las culturas antiguas, entre las que destaca la dedicada a la cultura egipcia. El museo, cuya entrada es gratuita, se abrió al público en 1759, alberga más de siete millones de objetos y recibe cada año, a más de cinco millones de visitantes. La visita completa del museo llevaría días, pero unos momentos en su interior, aunque solo puedan visitarse algunas salas, supone una experiencia muy gratificante.

También podremos visitar, si lo deseamos, la Torre de Londres, cuyo nombre oficial es ‘Palacio Real y Fortaleza de su Majestad’, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988. La fortaleza data de comienzos del siglo XI, se encuentra pegada al rio, y es uno de los símbolos de la ciudad. En la Torre de Londres se guarda una colección de más de 23.000 piezas, entre ellas la colección de joyas más valiosa del mundo, las ‘Joyas de la Corona’, Este tesoro es custodiado, desde la misma puerta de entrada, por los famosos ‘beefeaters’, guardianes ceremoniales de la Torre de Londres, cuya labor se remonta al siglo XV y cuya misión no era otra que la de custodiar a los numerosos prisioneros que albergaba la torre. Después de la visita o de las actividades que hayamos realizado en el tiempo libre, volveremos al Hotel.

Día 11: Londres – España. Llegó la hora de decir “Good bye”

RÉGIMEN Desayuno
Transporte Vuelo

Nuestro viaje se acaba. Es hora de hacer las maletas, despedirnos de la maravillosa y cosmopolita ciudad de Londres y de las otras ciudades que hemos visitado, y volver a casa. Antes de partir, tomaremos nuestro último desayuno en el hotel, y, después, tendremos tiempo libre hasta que llegue la hora acordada para que nos recojan en el hotel y nos lleven al aeropuerto.

Allí nos estará esperando un avión que nos conducirá de vuelta a España. Durante el vuelo de vuelta, recordamos las cosas que hemos visto y las experiencias que hemos vivido, y, tal vez, empiece a rondar por nuestra cabeza el nombre de algún posible destino para nuestro próximo viaje. “¡Hasta la vista!”.

Alojamientos previstos o similares

Los hoteles previstos según la categoría seleccionada serán los siguientes:

Nuestro producto más habitual, hoteles de 4* y los mejores 3* seleccionados tras años de experiencia. Para Francia y Alemania, que usan un criterio de clasificación diferente, se utilizarán hoteles de 3* identificados como 3* S.

Riu Plaza The Gresham Dublin
Dublin, Irlanda, República De

Riu Plaza The Gresham Dublin

Maldron Dublin Airport
Dublin, Irlanda, República De

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The Rose
Tralee, Irlanda, República De

The Rose

Novotel London West
Londres, Reino Unido

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Raheen Woods Hotel
Galway, Irlanda, República De

Raheen Woods Hotel

The Connacht
Galway, Irlanda, República De

The Connacht

Oranmore Lodge
Oranmore, Irlanda, República De

Oranmore Lodge

Holiday Inn London West
Londres, Reino Unido

Holiday Inn London West

Claregalway Hotel
Galway, Irlanda, República De

Claregalway Hotel

Britannia International
Londres, Reino Unido

Britannia International

Radisson Blu Cork
Cork, Irlanda, República De

Radisson Blu Cork

Lough Rea Hotel & Spa
Galway, Irlanda, República De

Lough Rea Hotel & Spa

The Plaza Hotel Tallaght
Tallaght, Irlanda, República De

The Plaza Hotel Tallaght